domingo 22.09.2019

La Diputación aprueba una partida de 400.000 euros para el Pazo de Quintáns

Dos años después de que la Corporación aprobase la cesión durante veinte años del Pazo de Quintáns a la Diputación, el ente provincial acaba de aprobar la primera partida, de 400.000 euros, para la rehabilitación del emblemático inmueble.
Al parecer, dificultades burocráticas derivadas del hecho de que el Pazo no sea propiedad de la Diputación demoraron la inversión en su conservación.

El pazo de Quintáns fue adquirido en el año 2006 por el Concello de Sanxenxo
El pazo de Quintáns fue adquirido en el año 2006 por el Concello de Sanxenxo

Dos años después de que la Corporación aprobase la cesión durante veinte años del Pazo de Quintáns a la Diputación, el ente provincial acaba de aprobar la primera partida, de 400.000 euros, para la rehabilitación del emblemático inmueble.
Al parecer, dificultades burocráticas derivadas del hecho de que el Pazo no sea propiedad de la Diputación demoraron la inversión en su conservación. Así lo confirmó la alcaldesa, Catalina González, en la sesión plenaria del lunes, tras preguntar SAL por la situación del convenio anunciado entre administraciones para mantener en pie el Pazo de Noalla.
Según explicó la alcaldesa la adjudicación de los trabajos se realizará en breve y se centrará, sobre todo, en la consolidación de la edificación y en la reparación de la cubierta, una de las partes más deterioradas y que más ha acusado el paso del tiempo.
Se trataría de una primera fase que irá destinada a mantener en pie el inmueble, cuyo destino final está todavía sin decidir.
Y es que el Pazo de Quintáns se encuentra en la actualidad gravemente deteriorado, tanto en su estructura como en el cierre perimetral de una finca que supera los 10.000 metros cuadrados, que incluyen unos jardines con múltiple aprovechamientos.
El Pazo fue adquirido por el Concello de Sanxenxo en 2006 por un 1,6 millones de euros con la intención de crear una red de museos municipales, en el que el de Noalla estaría dedicado al mar y las salinas.
Sin embargo, la crisis truncó las posibilidades municipales de recuperar el patrimonio adquirido. El de Quintáns no fue el único pazo que espera ser rehabilitado. Una suerte similar corre el Priorato de Arra, en Adina.
Fue en 2010 cuando el Concello recurrió a la Diputación para poder invertir en el Pazo y en una visita cursada por Rafael Louzán a Noalla incluso había barajado la posibilidad de que los bajos del Pazo pudiesen albergar una Escuela de Hostelería, complementaria de la que se desarrollo casi anualmente en A Lanzada.

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