Ojo con las nuevas tecnologías

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Han cambiado tanto la forma de vida de la gente, y a la velocidad que las nuevas tecnologías en desarrollo puede dejar muchos sectores productivos actuales en la miseria. Por ejemplo, ya se está haciendo carne artificial sin sacrificar animales. Si este nuevo alimento se impone los ganaderos desaparecerían y con ellos el rural. Ya no se sacrificaría ningún animal para la alimentación. Otro tanto puede ocurrir con la máquina 3 G haciendo platos y muchos más productos en casa. Desaparecerían las fábricas de cerámica y todos los establecimientos comerciales que venden estos productos. Todos estos cambios podrán ser de interés siempre que se tenga en cuenta a los perjudicados, que aun hoy no están resueltos por los estados que dejan en manos de intereses privados que su papel es el lucro por el lucro. Ya vemos como poco a poco los robots van sustituyendo a los trabajadores.

Ya hay máquinas de inteligencia artificial que diagnostican enfermedades humanas a distancia y dicen que son más eficaces que los profesionales de la medicina.

La ciencia y la tecnología avanzan a velocidad de vértigo. Habrá que ver a quién beneficia porque estas ciencias y nuevas tecnologías están siendo desarrolladas por capital privado, y en parte con subvenciones públicas, pero quien manda son los grupos económicos como está ocurriendo con las vacunas del covid-19 que mandan más que los poderes públicos por que no fueron capaces de obligarles a liberalizar las patentes de las vacunas.

Todas las mejoras en la ciencia y en las tecnologías serán buenas si están al alcance de todos. Si no es así, aumentaran las diferencias sociales. No hace tantos años que no teníamos un teléfono móvil, hoy lo tiene todo el mundo. Lo mismo debe pasar con los nuevos descubrimientos. Para eso tienen que ser más fuertes los gobiernos de los distintos estados que los egoísmos de los grupos económicos.

No hace muchos años que un equipo informático hacía falta un camión para transportarlo y un gran espacio para colocarlo. Hoy tenemos más recursos en un móvil que esos mamotretos.

Hace pocos años el fax fue un gran avanzo pudiendo enviar documentos a cualquier sitio con valor jurídico. Al poco tiempo quedó desplazado por internet . Luego vinieron las redes sociales donde cualquiera puede colgar ideas de todo tipo alcanzando a todos los seres humanos que viven en el planeta. Fue el adelantado Marsholl McLuhan en su obra titulada “La aldea global”.

Julio Verne veía el futuro con entusiasmo por el contrario Wels con pesimismo, ambos profesionales de la ciencia ficción. La gente piensa y se mueve por casualidades. Hay muchos descubrimientos por casualidad como le pasó a Newton que cuando estaba acostado debajo de un frutal le cayó una manzana en la cabeza y así descubrió la ley de la gravedad.

Desde miles de años se fueron modificando costumbres. El ser humano sufrió varias transformaciones desde la caverna, nómadas, sedentario con la agricultura, la revolución industrial que tiene que reformarse por haber puesto en peligro la naturaleza con la economía salvaje. A los ecologistas hace 50 años les llamaron locos. Ahora se les da la razón por las catástrofes. Son ahora otra vez los capitalistas los que sacan dividendos en conservar la naturaleza. Pero no vaya ser que con las nuevas tecnologías abusen como se hizo con la revolución industrial que produjo efectos secundarios graves.

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