viernes 21.02.2020

Una máquina de asfaltar se empotra contra la fachada de una casa en Outeiro

“É unha barbaridade, unha salvaxada, impresionate...”. A Mercedes Olveira se le agotan los adjetivos para calificar lo ocurrido ayer a las puertas de su casa, el número 1 del lugar de Outeiro (Bemil)

 mercedes olveira muestra el boquete que abrió la máquina en la fachada  fotos: m. angueira
mercedes olveira muestra el boquete que abrió la máquina en la fachada fotos: m. angueira

“É unha barbaridade, unha salvaxada, impresionate...”. A Mercedes Olveira se le agotan los adjetivos para calificar lo ocurrido ayer a las puertas de su casa, el número 1 del lugar de Outeiro (Bemil), justo en la salida del casco urbano de Caldas en dirección a Santiago. A media mañana estaba en el interior del inmueble acompañada por su madre cuando “sentín un ruído e retemblou toda a casa”. Salió a ver lo que ocurría y no daba crédito: una máquina de asfaltar carreteras se había empotrado contra su fachada. Perteneciente a la empresa Covsa, la máquina estaba estacionada en el margen de la carretera N-550. Acababa de realizar trabajos de pavimentado apenas unos metros más abajo, en el centro de Caldas. Los tacos de madera que le colocaron bajo las ruedas no fueron suficientes para sostener el enorme peso de la máquina y esta rodó por un pequeño desnivel hasta impactar contra la vivienda.
“Estaba calzada de todo, non sei como escapou”, intentaba explicarle un trabajador de Covsa a Mercedes. Pero para ella “non hai calzadura que valga”, porque el resultado son importantes daños en la edificación. Una de las paredes de piedra, justo junto a la puerta de entrada, acabó con un boquete. También la puerta, de aluminio y cristal, está dañada. Pero desde donde se perciben mejor los destrozos es desde el interior de la casa. “Por dentro é impresionante”, avisa Mercedes, que no puede sino llevarse las manos a la cabeza. La pared está hundida hacia dentro, con enormes grietas. “Casi nos tiran la casa abajo”, asevera uno de los hijos de esta vecina de Outeiro.

"desfán todo canto hai"
Mercedes Olveira no acaba de comprender cómo los operarios dejaron la maquinaria aparcada en una zona habitada. “Como deixan estas máquinas aquí?”, se pregunta. “Teñen que deixalas onde non fagan dano” pero “son uns salvaxes, desfán todo canto hai. Non teñen conciencia”. Habla con rabia, impresionada aún por el enorme susto y a la espera de que un responsable de Covsa acuda a comprobar el estado en el que quedó la vivienda. Estaba previsto que esta visita se produjese ayer por la tarde. Y a partir de ahora: técnicos, peritos, aseguradoras... y a esperar a que reparen los destrozos cuando antes. Su preocupación es que la dejen durante largo tiempo con la puerta de entrada de la casa inutilizada.
Dentro de lo malo, la suerte fue que ninguna persona pasaba en ese momento por el arcén y que no salía nadie de la casa. Si no, las consecuencias podrían haber sido mucho más graves. Mercedes no dejaba de pensar en lo que habría ocurrido “se a máquina colle carreiriña e vai desbocada” carretera abajo hacia el centro de la villa. “Puido facer un arrase”, sentencia.

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