martes 12.11.2019

La administración concursal abre una vía para rescatar el parking Xoán XXIII

El alcalde se citará en Madrid con los responsables para evaluar si es posible recuperar la concesión 
El parking Xoán XXIII está ubicado justo detrás del edificio del Concello | gonzalo salgado
El parking Xoán XXIII está ubicado justo detrás del edificio del Concello | gonzalo salgado

La recuperación de la concesión del aparcamiento subterráneo Xoán XXIII podría estar un poco más cerca. Los administradores concursales de Proinsa, la adjudicataria de la concesión del parking, se han dirigido formalmente al Concello para que se inicien los trámites de extinción del contrato. Un contrato-concesión que tiene una validez hasta el año 2052 y que es uno de los escollos que mantiene atado al Concello de pies y manos para poder recuperar las instalaciones prácticamente abandonadas en pleno centro urbano.

Aún así, y pese al paso dado ahora por la administración concursal, el proceso de recuperación del parking puede ser largo. Y es que por un lado está la empresa promotora del servicio y titular de la concesión y por otro los acreedores. Entre ellos, el principal, el Banco Popular que concedió la hipoteca y también el Concello al que la concesionaria debe un canon de varios años. De hecho, y así lo señalan desde Ravella, los impagos por la citada hipoteca ascienden a más de un millón y medio de euros. Lo cierto es que los intentos de recuperación de la concesión de este aparcamiento subterráneo han sido varios a lo largo de los últimos años. Con un gobierno anterior se había puesto sobre la mesa la opción de que el Ayuntamiento vilagarciano se hiciese cargo de la hipoteca millonaria y rescatase así la concesión. Una negociación que nunca llegó a concretarse por diferentes motivos. 

Nuevos pasos
Aprovechando un viaje que hará a Madrid en los próximos días el alcalde, Alberto Varela, se citará con los administradores concursales para conocer de primera mano la situación de la empresa en concurso y las posibilidades de llegar a acuerdos que permitan rescindir el contrato y, sobre todo, recuperar el uso del aparcamiento para que se puedan prestar los servicios en condiciones óptimas.

En más de una ocasión desde las administraciones locales con diferente color político se embarcaron en el intento de resolver un embrollo administrativo y también judicial cuya resolución, en todo caso, depende también de la disposición de las partes para saldar la deuda contraída con la entidad bancaria que en su día fue absorbida por el Santander.

Con todo, este nuevo paso dado por los acreedores abre una nueva vía a la solución.

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