Aquellos años en los que en Bamio se aprendía a ser ferroviario

Aquellos años en los que en Bamio se aprendía a ser ferroviario
Los ferroviarios disfrutan de Vilagarcía con visitas al Pazo de Rubiáns y a Cortegada entre otros puntos destacados

La historia de Vilagarcía está ligada desde siempre al ferrocarril. Y no solo por el hecho de que fuese la línea Carril-Cornes la primera que operase en Galicia en el año 1873. También porque en Bamio, en el edificio que ahora ocupa el Instituto Social de la Marina, fueron muchos los que aprendieron el oficio de las vías y las locomotoras. En ese inmueble estaba la Escuela de Aprendices de Renfe. Más de una treintena de aquellos alumnos –en concreto los de la promoción número 28– desembarcaron este fin de semana en Vilagarcía para revivir aquellos años de aprendizaje, compartir anécdotas y, también, para hacer turismo.

 

 “Empezábamos con 14 años y hasta los 18. Eran años en los que se forjaban amistades muy fuertes”, explica Carlos Abellán, el ferroviario vilagarciano que ejerce de anfitrión en este reencuentro. En Bamio no solo acudían a las clases, sino que allí se quedaban internos. “Para hacerlo tenías que ser hijo de ferroviario, era una exigencia. En mi caso no solo era hijo de ferroviario, sino también nieto por ambas partes. Tanto mis abuelos paternos como maternos también fueron ferroviarios”, resalta. Las casualidades han hecho que el 50 aniversario de su promoción coincida con la celebración del 150 aniversario de la llegada del ferrocarril. “Y qué mejor momento que para hacer el reencuentro en Vilagarcía”, destaca Abellán. A Bamio acudían estudiantes de todo España a formarse. De Santander,  de Madrid, de Albacete... “después ya empezabas a trabajar. En aquel momento solo para Renfe, pues Adif todavía no existía”, apuntan. 

 

Vidas ligadas para siempre a los trenes. “Nada más acabar ya me llamaron para trabajar”, recuerda Abellán ya jubilado. Eso sí, íntimamente ligado todavía al mundo ferroviario, ya por pasión. “En 2012 tuve la suerte de ir a Madrid a dirigir el Museo del Ferrocarril. Madrid Delicias”. Ahora prepara un libro sobre la historia del ferrocarril y es el comisario de la exposición itinerante sobre el mismo tema que llegará a Vilagarcía en el mes de octubre.


Los aprendices de hace 50 años visitaron las inmediaciones del Pazo de Rubiáns, también Combarro y volvieron a Vilagarcía por la costa “que es por donde debería ir la línea de ferrocarril” recordando aquellos tiempos en los que Bamio era su casa

Aquellos años en los que en Bamio se aprendía a ser ferroviario

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