martes 27/10/20

Arousa cuenta con media plaza de residencia por cada cien mayores

La de O Barbanza es la comarca que tiene una mayor red pública, mientras que en Ulla Umia no hay ninguna
14/07/2012. 06/02/2012. 03 febrero 2012. Vilagarcía. Señor mayor paseando con bastón.
Las personas mayores cuentan con una escasa red de servicios pese a constituir una parte importante de una población cada vez más envejecida | gonzalo salgado

Las comarcas arousanas cuentan con un gran déficit de plazas públicas y concertadas en residencias para personas mayores. Y todo ello pese a que es un dato evidente el envejecimiento de la población de las comarcas de O Salnés, O Barbanza y Ulla Umia. Son un total de 322 plazas las que ofrecen las residencias arousanas, ya sean de tipo público o mediante conciertos con la administración autonómica. 

Esas 322 son el servicio sin privatizar que se ofrece a los 53.913 vecinos que ya cumplieron o superan los 65 años. Llama la atención el caso de la comarca de Ulla Umia, donde no hay ni una sola plaza pública o concertada de residencia, pese a los casi diez mil (9.698) vecinos que se encuentran en la tercera edad. En términos relativos, es esta comarca la que alcanza una mayor tasa de vecinos nonagenarios.

Según datos de la Consellería de Política Social, es la zona norte de Arousa la que concentra una mayor oferta en comparación con el número de vecinos.

En O Barbanza existen dos residencias públicas: la de Ribeira, con 106 plazas, y la de A Pobra do Caramiñal, con 48. Un total de 154 plazas para 16.832 vecinos de 65 o más años.

En la comarca de O Salnés existen dos residencias privadas con plazas concertadas. Se trata de Divina Pastora, en Vilagarcía, con 54 plazas; y la Domusvi, en Ribadumia, con 114. Una oferta escasa para las 27.383 personas mayores que hay en los municipios de la zona. La tasa se sitúa muy por debajo de las cuatro plazas por cada cien mayores que configuran la media estatal. En Arousa hay media  para cien.

Labor de las entidades
Unos datos que sumados a los cambios demográficos y sociales a los que Arousa no es ajena, la preocupante realidad es que cada vez son más las personas mayores que viven solas. Una situación que denuncian y a la que se enfrentan asociaciones y entidades. 

Son precisamente las ONG las que llevan el mayor peso en la atención a este colectivo, con unas características muy específicas, especialmente en las zonas menos pobladas o más periféricas de la comarca.

Cruz Roja cuenta con un programa de teleasistencia y apoyo para mayores que viven solas. En Cáritas, el comedor sobre ruedas atiende a aquellos que carecen de recursos y hace un importante trabajo de diagnóstico, ya que es más complicado en este tipo de casos. 

La Fundación Amigos de Galicia tiene también en marcha un programa integral de atención a personas mayores que viven solos. Precisamente la entidad es una de las más críticas a la hora de denunciar la situación de este colectivo, haciendo especial hincapié en las personas mayores que fallecen solas en sus domicilios y el triste final tarda, en ocasiones, varios días o semanas en conocerse. Amigos de Galicia ya puso en conocimiento de los concellos la intención de afrontar este problema, para lo que pide la colaboración municipal.

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