sábado 29.02.2020

La comarca de O Salnés perdió más de 2.000 habitantes en la última década

En 2010 la población de los nueve municipios sumaba 111.763 personas y ahora son 109.540
La población de O Salnés ha descendido de forma considerable en tan solo diez años | GONZALO SALGADO
La población de O Salnés ha descendido de forma considerable en tan solo diez años | GONZALO SALGADO

En caída libre. La población de O Salnés ha disminuido en más de 2.000 habitantes en tan solo una década. Así se desprende de los datos del Instituto Nacional de Estadística que muestran una población que va en decrecimiento y de cuya tendencia no se salva ninguno de los nueve municipios salinienses. Y es que la falta de políticas concretas y con nombre propio para evitar la despoblación y también la bajada de la natalidad ha incidido en una comarca costera que tradicionalmente siempre ha sido elegida como destino idóneo para residir. En el año 2010 la comarca contabilizaba a un total de 111.763 habitantes. Una cifra que a día de hoy se fija en 109.540, un total de 2.223 personas menos. Los municipios que más o menos se mantienen son Cambados y Meaño, en el resto la sangría ha sido notable.

Es el caso, por ejemplo de Vilagarcía. En el año 2010 sumaba un total de 37.926 habitantes. El descenso fue paulatino con una caída importante en el año 2016 en el que llegaron a registrarse 37.283. Al finalizar 2019 se demostró una pequeña remontada que lejos queda de las cifras de hace una década, dado que el INE contabiliza ahora 37.456 vilagarcianos en su estadística.

Por debajo de los 5.000

El caso de Vilagarcía es paradigmático por el hecho de que no son solo los ayuntamientos del rural los que más se han visto afectados por la pérdida de población en uan década en la que la natalidad ha caído en picado. De hecho en el año 2010 todos los ayuntamientos de la comarca de O Salnés superaban la ansiada cifra de los 5.000 habitantes. Un baremo que cambia en muchas cuestiones el devenir de una administración local tanto por el número de concejales como por los servicios con los que puede contar de forma autónoma.

En 2020 tanto Meis como A Illa han caído notablemente por debajo de esa cifra y con visos de tener difícil volver a esos 5.000.

En O Grove sucedió algo parecido. En el año 2010 eran 11.297 los mecos censados en la península arousana y según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística en estos diez años la población ha descendido hasta los 10.650 habitantes. Incluso Sanxenxo, conocido por ser una de las capitales turísticas de la provincia de Pontevedra y también de Galicia acusa este desgaste poblacional. Frente a los 17.500 censados en el año 2010 las cifras estadísticas reflejan ahora una población de 17.347 personas. Lo que sí es cierto es que a lo largo de los años no se ha visto en ningún peligro bajar de esa barrera de los 17.000.

En el caso de Vilanova, que hace una década podía soñar con alcanzar los 11.000 habitantes con sus 10.682 censados, la población también ha caído en picado y terminaba el 2019 con 10.302 vecinos. Una tendencia a la baja que en el último lustro ha quedado de forma evidente reflejada en las estadísticas del Padrón Municipal. En Ribadumia el descenso poblacional por debajo de los 5.000 habitantes también es una realidad que acecha en el horizonte. De hecho están censadas en la localidad 5.052 personas frente a las, por ejemplo, 5.015 de hace tan solo cuatro años.

En más de una ocasión se ha hablado de poner en marcha propuestas de índole municipal para frenar una tendencia que se registra a nivel Galicia, sobre todo en zonas más rurales. l

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