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La hostelería de Vilagarcía se reinventa para capear la tormenta de la inflación

El bar El Trastero ha confiado en los proveedores locales como una manera de reinventar su negocio | Gonzalo Salgado

La tormenta provocada por la inflación, que ha supuesto un duro golpe a los bolsillos de las familias durante este año, ha repercutido también en otros sectores económicos, como es el caso de la hostelería, que se ha visto en apuros ante la escalada del precio de la energía y de los productos básicos. Esta situación suscita que algunos hosteleros se vean obligados a reinventarse y probar otras fórmulas que saquen más rentabilidad a su negocio. Este es el caso del bar El Trastero, en Vilagarcía, que buscó alternativas al optar por proveedores de proximidad y abandonar las grandes superficies ante el incremento de precios “excesivo”.
 

Así lo explica el dueño de este establecimiento, David Jiménez, que ve “insostenible” la situación de alza de costes para la hostelería, aunque hace hincapié en que el “problema es generalizado” en toda la sociedad. Así, determinadas materias primas imprescindibles para el sector, como el caso de los aceites, ya vivían en el mes de febrero un incremento de precios del 30 %. Una circunstancia que asegura no saber “hasta que punto es razonable”, ya que los precios no han dejado de crecer desde dicho mes.
 

Como ejemplo, Jiménez expone que una lata de ventresca suponía un desembolso de 1,90 euros, mientras que ahora dicha cuantía habría ascendido a los 2,90 euros. Esto solo sería la punta del iceberg, ya que la inflación habría afectado también a otros productos claves del sector, como los zumos o el café, entre otros. Una materia prima que ha llegado a ascender hasta un 40 % de su valor desde principios de año, según destaca. Un incremento imposible de repercutir en el cliente, añade, ya que no sería asumible.
 

En esta línea, según el hostelero, a la hora de fijar una cuantía por la venta, un tercio del precio se usa para sufragar la materia prima, otro tercio para el personal y el restante para las infraestructuras y el margen de beneficio. Jiménez, sin embargo, señala que es complejo seguir esta regla debido al aumento del gasto por los productos.
 

La idea de cambio surgió así al buscar soluciones y reinventarse ante la situación y por el desconcierto al comprobar los “resultados brutales” de aquellas grandes empresas que proveían las materias primas en su local. Así, Jiménez asegura que actualmente “todo lo que puedo hacer por proximidad lo hago”, intentando fomentar la economía local en la medida de lo posible.
 

De esta manera, el hostelero subraya que con este nuevo método es necesario “dedicar mucho tiempo y buscar” para intentar encontrar la mejor relación calidad-precio en el mercado local, al que le resulta muy complicado competir con estas grandes superficies. Aún así, afirma que “en algunas cosas sí estoy ahorrando dinero” gracias a estos proveedores. 
 

Asimismo, Jiménez también señala el cese de las baterías de ayudas por parte del Estado, como el caso del gasoil, que ayudaban en cierta medida a capear el temporal. Así, la situación actual repercutiría ahora en seguir ahogando al sector ante un encarecimiento que no minora.

 

Proveedores de proximidad

Por otro lado, se puede decir que uno de los factores más importantes a la hora de manejar un negocio en la hostelería, además de contar con un personal de confianza, es la calidad de los productos que se ofrecen, siendo los proveedores una pieza fundamental de este proceso.
 

Así, en el caso de los proveedores de proximidad, al eliminar los intermediarios, el hostelero puede adquirir productos de calidad y frescos en el mercado más cercano, fomentando así, como señala Jiménez, la economía local.
 

Asimismo, con este modelo de adquisición de materias primas, aunque puedan suponer un incremento de precios en ciertos productos, se obtienen unos plazos de entrega más cortos, se evitan retrasos en las entregas o compras de producto en menor cantidad con una mayor frecuencia. Además, la ausencia de transportistas agiliza estos plazos y elimina del importe final por el producto dicha partida.
 

A esto habría que sumar el trato cercano e inmediato, además de presentar facilidades en los pagos y a la hora de negociar, entre otros factores que los hosteleros toman en consideración a la hora de elegir a los proveedores de sus negocios.

La hostelería de Vilagarcía se reinventa para capear la tormenta de la inflación

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