lunes 30/11/20

Iglesias y otros afines a Bueno dimiten de nuevo y dejan sin ejecutiva a CCOO

Los motivos, explicados por mail a los afiliados, son los mismos que alegaron en su anterior marcha

Ricardo Álvarez y Ramón Bueno, dos de los que dimiteron, junto a otra delegada en una asamblea de CCOO | d.a.
Ricardo Álvarez y Ramón Bueno, dos de los que dimiteron, junto a otra delegada en una asamblea de CCOO | d.a.

Por segunda vez en menos de un año la ejecutiva liderada por Celia Iglesias y otros afines a Ramón Bueno anuncia su dimisión, dejando de nuevo un vacío de poder en la agrupación arousana de CCOO. Lo hacen por motivos idénticos, o al menos muy similares, a los que alegaron en marzo de 2018.  Abandonan la  ejecutiva Celia Iglesias, secretaria xeral de la agrupación arousana, Ricardo Álvarez, Ángel Ojea, Consuelo Somoza, Mercedes Galeano y Ramón Bueno. Aunque este último no pudo presentarse al congreso, celebrado en julio, por estar inhabilitado debido a una condena por agresión a otro miembro de sindicato, ahora formaba parte de la ejecutiva como adjunto a la Secretaría.  
En el escrito que envían a los afiliados acusan a la dirección nacional del sindicato de “injerencias” en la actividad de la agrupación, de “non cubrir” la apertura del local durante las vacaciones de la administrativa, así como de apoyar a la lista que lideraba Juan Bao durante el congreso que tuvo lugar en julio. Contra Bao también lanzan acusaciones, ya que aseguran que recogió documentación personal e incumplió los estatutos del sindicato. Todo ello para, líneas después, acusar al sindicato nacional de “promover unha división interna ficticia” y “alentar un enfrontamento entre os afiliados e as diferentes candidaturas que participaron no proceso congresual do pasado mes de xullo”. Un congreso que llegó, cabe recordar, cuatro meses después de que la ejecutiva presidida por Iglesias decidiese renunciar a todos los cargos. Lo hicieron por los mismos motivos esgrimidos ahora, es decir, por falta de apoyo de la dirección nacional. Sin que ninguna circunstancia cambiase, cuatro meses después decidieron presentarse de nuevo al mismo cargo. Ganaron el congreso y le dieron un puesto a Ramón Bueno en la ejecutiva.
Precisamente la situación de Bueno en el sindicato se encuentra detrás del enfrentamiento abierto entre sus afines y la dirección nacional. Su inhabilitación, motivada por una condena firme por una falta de coacciones y otra de malos tratos, no sentó nada bien en su equipo, que desde entonces se mostró crítico con la dirección nacional. Con la llegada de Ramón Sarmiento a la Secretaría Xeral de CCOO de Galicia, Iglesias y su equipo calcularon un apoyo a sus planteamientos y demandas, entre las que se encontraban cuestiones salariales, que finalmente no se produjo en los términos exigidos, lo que desencadenó una serie de críticas, reproches y salidas de tono contra la dirección nacional, que se escenificaron de forma vehemente en la reunión con los afiliados tras la primera dimisión. 

Una gestora
Cinco meses después de ser elegido, el equipo de Iglesias vuelve a dimitir y, al ser más del 50 por ciento de la ejecutiva, lo más probable es que sea necesario crear una gestora de cara a la celebración de otro congreso. Nadie en Comisiones Obreras descarta que se vuelvan a presentar.

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