sábado 19.10.2019

Los Lantero preparan un contencioso para reclamar que se cumpla el convenio

La familia recuerda que invirtió unos 47 millones de euros en el traslado de la fábrica y tuvo que pedir un préstamo

Francisco González Cudeiro, negociador del convenio, junto a Andrés Lantero y el abogado, Javier García | gonzalo salgado
Francisco González Cudeiro, negociador del convenio, junto a Andrés Lantero y el abogado, Javier García | gonzalo salgado

La familia Lantero prepara un contencioso contra el Concello para reclamar que se incorpore al planeamiento el convenio firmado en 2004. Los propietarios de los terrenos situados en Rosalía de Castro no reclaman intereses por los catorce años que llevan esperando a que se cumpla el acuerdo firmado con la administración municipal, pero sí piden que Ravella ejecute su parte.

Andrés Lantero, representante de la familia, recordó que llevan más de setenta años vinculados a Vilagarcía, un lazo que quisieron seguir manteniendo por lo cual, aprovechando la construcción del Polígono do Pousadoiro, aceptaron firmar un convenio para trasladar la fábrica y dejar así su ubicación original. La medida permitió retirar de Rosalía de Castro, uno de los principales accesos a Vilagarcía, el tránsito de unos ocho mil camiones al año.


A cambio, el acuerdo incluía la modificación de uso de los terrenos y un incremento de la edificabilidad, que pasaría a ser de 2,7 metros cuadrados por metro cuadrado edificable. Francisco González Cudeiro, gerente de Lantero durante mucho tiempo y responsable de las negociaciones del convenio, defiende, al igual que los asesores legales de la familia, que tanto en su día como ahora la fórmula es completamente legal. Inciden, además, en las cesiones que realizan y que no son obligatorias al tratarse de suelo urbano consolidado.

La ampliación de la Rúa Caneda, 1.800 metros cuadrados en zonas verdes, el retranqueo de 1.700 metros cuadrados de Rosalía de Castro o la donación de una finca al otro lado de la vía del tren son parte de los ocho mil metros cuadrados de nuevas zonas que pasarían a ser públicas. A estos “beneficios para la ciudad” se suman a 175 plazas de aparcamiento.

“La nave está en desuso y las cesiones no las disfruta nadie”, lamenta Cudeiro, que recuerda que las negociaciones hasta alcanzar el acuerdo fueron “duras” y que el Concello logró arrancar varios compromisos. El convenio, firmado en noviembre de 2004 tras ser ratificado por el Pleno, tenía un plazo de ejecución de dos años. A lo largo de estos catorce años, la familia presentó diversos requerimientos en Ravella.


Tras varios años de reuniones en las que, asegura la familia Lantero, siempre hubo “buenas palabras” y compromiso de cumplir el convenio, el documento de alcance  del PXOM  redactado por el ejecutivo de Alberto Varela contempla una propuesta de ordenación para la finca de Rosalía de Castro que “no se parece en nada al acuerdo”.


“Ignora las obligaciones del convenio como si nunca hubiera existido”, explica Cudeiro. Los Lantero consideran que dicha propuesta “vulnera el ordenamiento jurídico”. Para empezar, porque desconsolida “de forma improcedente” el suelo que es urbano consolidado y “pretende obtener para el patrimonio público una parcela que ya es de titularidad pública del Puerto y que, además, es suelo urbano consolidado”. Además, al vincularse a O Ramal, los propietarios de los terrenos de Rosalía de Castro dispondrían de una edificabilidad de 1,3, es decir, “casi tres veces menos” que la que tenían.

El abogado de la familia, Javier García, del despacho Garrigues, defiende que lo que la Xunta señala en el documento de alcance no es que la edificabilidad sea excesiva, sino que reclama al Concello “que explique por qué hay una diferencia de trato, que es lo que explica el convenio”. “Es que crean un problema donde no lo hay”, sentencia Cudeiro, que señaló que el ejecutivo de Varela en ningún momento les anunció esta propuesta. “Nos enteramos por la prensa”, reconoció Andrés Lantero. 

Respuesta del Concello
El gobierno local de Alberto Varela reconoce por primera vez que la Xunta “advertiu durante anos da imposibilidade de incluir” el convenio de Lantero “nas condicións aprobadas polo Pleno”. Recuerdan a este respecto que el acuerdo se aprobó hace quince años y, durante este tiempo, la Lei do Solo “mudou ata en tres ocasións”.


Por otra parte, fuentes municipales defienden que la propuesta de borrador del PXOM “trata de axustarse ao máximo posible ao espírito daquel acordo” y, aún así, “o certo é que a propia Xunta advierte, no trámite de avaliación medioambiental, que é no que nos atopamos agora, que a edificabilidade prevista para esa parcela é excesiva con respecto á existente nesa contorna”. El ejecutivo socialista asegura entender que “uns propietarios traten de protexer os seus intereses e lograr o maior rendemento das súas propiedades, pero o deber do Concello é velar polo interese xeral”. En este sentido, para Ravella es “curioso” que mientras los propietarios dicen “que este goberno conculca os seus dereitos” Esquerda Unida “acusa ao goberno de favorecer a Lantero”.


Por último, desde el gobierno local advierten que no se van a “escudar na imposibilidade de incorporar ese convenio ao Plano, como fixo o anterior executivo do PP, para paralizar a revisión do propio PXOM, iniciada polo goberno de Dolores García” y recuerdan a los Lantero que pueden alegar en la fase final.

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