Mariscadoras de Vilaxoán plantan cara a los furtivos con vigilancias día y noche

Mariscadoras de Vilaxoán plantan cara a los furtivos con vigilancias día y noche
Mariscadoras de Vilaxoán trabajando I MÓNICA FERREIRÓS

Mariscadoras de Vilaxoán denuncian que los furtivos llevan semanas acudiendo a sus zonas, durante el día y la noche, intentando arramblar con meses de trabajo. La situación obliga a multiplicar las vigilancias, de día y de noche, y la tensión se incrementa por las amenazas recibidas.

 

"Nós non lles podemos tocar un pelo, pero eles si porque son insolventes", explican las afectadas, que inciden en que la legislación debería ser más contundente. Pero también lanzan un mensaje al consumidor: El marisco furtivo puede venir de cualquier lado, incluso de zonas no aptas para el consumo y, además, no pasa por el necesario proceso de depuración.

 

La tensión es evidente en Vilaxoán, ya que los furtivos son bien conocidos. Las mariscadoras explican que actúan en grupos organizados, de cinco o seis personas, y mientras unos vigilan otros van a la zona que se encuentra sin gente para intentar actuar. Aprovechan momentos como los que las mariscadoras van hacia zonas de Corón o el vigilante se desplaza a la lonja.

 

"Es nuestro pan, temor por nuestra integridad siempre hay pero vamos a dar la cara y a luchar por lo que es nuestro", explica la presidenta del marisqueo a pie, Lourdes Covo. Precisamente las mariscadoras se encontraban realizando ayer una limpieza, la primera del año y una de las muchas labores que llevan a cabo para que el producto crezca en la zona de O Rial. A estos trabajos se suman las vigilancias, incrementándose ahora las voluntarias, desde que a principios de marzo detectaron el primer furtivo.

 

Piden a todas las administraciones, desde la local a la estatal, que se impliquen en este tema y endurezcan las leyes. También una mayor presencia de las fuerzas de seguridad. "Nos amenazan con que van a traer a todos. Ellos no tienne nada que perder", explican. Se trata, además, de gente conocida y vecina, que en ocasiones van a vender a los bares el producto que roban en las playas. "Tan delincuente é o que compra como o furtivo", señala un mariscador. "No vamos a dejar que nos roben nuestro pan", advierten.

Mariscadoras de Vilaxoán plantan cara a los furtivos con vigilancias día y noche

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