viernes 30/10/20

La venta de viviendas sufrió una brutal caída del 72 % en los últimos diez años

El pujante momento que vivió el sector inmobiliario en Vilagarcía durante los inicios del siglo XXI ha pasado a la historia y por el momento la recuperación no parece próxima. Así lo corroboran los datos que ofrece el Instituto Galego de Estatística, que muestra un brutal descenso de las transacciones en los últimos diez años.

Uno de los escasos proyectos de construcción que se anuncian en los últimos años	g. salgado
Uno de los escasos proyectos de construcción que se anuncian en los últimos años g. salgado

El pujante momento que vivió el sector inmobiliario en Vilagarcía durante los inicios del siglo XXI ha pasado a la historia y por el momento la recuperación no parece próxima. Así lo corroboran los datos que ofrece el Instituto Galego de Estatística, que muestra un brutal descenso de las transacciones en los últimos diez años.
Así, si en 2004 se registraron un total de 661 ventas de viviendas en la capital arousana, y al año siguiente fueron 860, en 2012 se redujo a 296, más de la mitad. Pero la caída más brutal de la actividad inmobiliaria tuvo lugar en el año 2013, cuando tan solo se llevaron a cabo un total de 182 operaciones de este tipo.
Un descenso del 72% con respecto a diez años antes. Los datos de 2014 no están cerrados, pero durante los tres primeros trimestres se mantuvo la tendencia con un total de 137 viviendas vendidas.

segunda mano
La crisis económica también supuso un cambio en las tendencias a la hora de buscar piso. Y es que si hace una década los vilagarcianos tenían una preferencia clara por las viviendas de nueva planta, ahora las operaciones mayoritarias son las ventas de inmuebles de segunda mano.
Así lo corroboran los datos que ofrece el Instituto Galego de Estatísticas. Así, en 2004 fueron 414 las viviendas nuevas que se vendieron y 250 las de segunda mano; en 2005 la balanza era de 555 a 305. La situación comenzó a igualarse en 2009, cuando la crisis económica ya había estallado afectando en primer término al sector inmobiliario.
En ese ejercicio fueron 255 las viviendas de nueva planta que se vendieron y 146 las de segunda mano. La sorpresa saltó al año siguiente.
Y es que en 2010 la mayor parte de los vilagarcianos que decidieron comprar un piso optaron por uno que ya había tenido dueños anteriormente. En la actualidad, la tendencia continúa, ya que de las 137 transacciones inmobiliarias que se realizaron en los primeros nueve meses de 2014, la gran mayoría, 104, fueron de viviendas de segunda mano, mientras que solo 33 fueron de inmuebles de nueva planta. Una situación que está relacionada con la cara más amarga de la crisis: Los desahucios y los embargos.

Comentarios