caja B

Bárcenas se enfrenta al juicio de la caja b con escasas pruebas que acrediten su confesión

También lo dijo su nuevo abogado, Gustavo Galán, en la primera sesión del juicio, en la que señaló que tiene un "déficit de documentación" por culpa de la Kitchen, operación que supuestamente se sufragó con fondos reservados del Ministerio del Interior y para la que se utilizó al chófer de Bárcenas, Sergio Ríos, como confidente.La grabación de RajoyOtra de las pruebas que tampoco tiene en su poder Bárcenas es la grabación que demostraría que el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy conocía la existencia de la contabilidad paralela del partido.Por ello, además de pedir un careo con el exlíder del PP -quien está citado como testigo- en caso de que contradiga su versión, el extesorero "popular" ha solicitado al tribunal que cite a declarar a varios periodistas que tuvieron conocimiento de la grabación de una conversación de Lapuerta en la que comentaba "entregas en metálico que se realizaban mensualmente" a miembros del Partido Popular y "en la que se mencionaba entre otros, expresamente, a Mariano Rajoy".El escrito de Bárcenas no sólo acusa al exjefe del Ejecutivo de ser una de las personas que recibió "complementos salariales" procedentes de la "caja fuerte" situada en la Tesorería del partido, sino que también enfatiza que éste conocía "perfectamente" cómo funcionaba la caja b.Según cuenta, "a principios de 2009", Rajoy introdujo en una "máquina destructora de papeles" todos los apuntes sobre la contabilidad b, tras reprocharle "cómo podía seguir conservando toda esa documentación comprometedora".

La Fiscalía niega un pacto con Bárcenas y dice que la carta que escribió aporta pocas novedades

Considera que la carta que escribió puede tener cierta trascendencia política pero "nula" trascendencia penal.

Bárcenas pone contra las cuerdas al PP en un juicio repleto de revelaciones

Una causa que él mismo propició al airear anotaciones de esa contabilidad opaca.Se trata del segundo y último juicio al que se tendrá que someter desde que en 2013 se descubriese que llegó a acumular 48,2 millones de euros en Suiza de procedencia aún no del todo aclarada, aunque la Fiscalía cree que gran parte de esa fortuna la sustrajo de esa caja B y la amplió por medio de grandes inversiones.Un juicio que, en cierto modo, empezó esta semana a celebrarse, o más bien a "cebarse" -como se diría en la jerga televisiva-, con una carta que remitió a la Fiscalía Anticorrupción en la que manifiesta su "voluntad" de colaborar con la Justicia.Lo hace ahora, dice, decepcionado porque no se haya cumplido la promesa, que asegura se le hizo desde el que fuera su partido, de librar a su mujer de la cárcel, donde ingresó hace unos meses tras confirmarse su condena en la sentencia de Gürtel.Su venganza por lo que considera un engaño la servirá -según él mismo amenaza- en forma de nuevas revelaciones, tanto en este juicio como en otras causas que afectan a la presunta financiación irregular del PP, que, para abrir boca, ya sitúa en 1982, en los albores del partido.Un tirón más en esa manta que ha ido levantando desde que optó por defenderse con su principal arma: sus famosos "papeles" con anotaciones de donaciones de empresarios al partido y pagos de sobresueldos a dirigentes del PP que no constaban en la contabilidad oficial.Su último paso ha sido poner nuevos nombres en esa lista, entre ellos el de Mariano Rajoy, que tendrá que declarar como testigo en este juicio, al igual que en el de Gürtel cuando aún era presidente del Gobierno, y cuya sentencia le costó su retirada de la política en 2018 tras perder una moción de censura promovida por el PSOE, la primera que prosperaba en democracia.La sentencia de Gürtel dio por "plenamente acreditada esta contabilidad B", que Bárcenas hizo pública tras haber guardado una copia, algo que Rajoy desconocía cuando en 2009 le confesó que había destruido esa documentación en una trituradora de papel, según desvelaba en su carta.Estas nuevas confidencias, ante las que Anticorrupción ya ha mostrado su escepticismo por considerarlas más de lo mismo y de "nula" trascendencia penal, son un adelanto de lo que será su declaración en este juicio en el que se enfrenta a una petición de la Fiscalía de 5 años de cárcel por un delito fiscal, otro de falsedad documental y un tercero de apropiación indebida.De este último delito se le acusa por quedarse su predecesor Álvaro Lapuerta (ya fallecido), con su conocimiento, con 209.550 euros de la caja B para la compra de acciones de Libertad Digital.El PP desoye las críticasLas acusaciones Bárcenas no preocupan en el partido de Pablo Casado, escéptico ante la carta de un preso, pero sí generan frustración por obstaculizar su labor de oposición.El propio líder de la oposición dejaba entrever su cansancio cuando el pasado viernes se veía obligado a dar explicaciones una vez más acerca de los casos de corrupción del pasado y, de nuevo, intentaba desvincularse de sus predecesores, a los que en otras ocasiones ha alabado."Ese PP ya no existe", afirmó en Cope y defendió que los militantes le eligieron en primarias precisamente "para pasar página de cualquier conducta no ejemplar en el partido".Fuentes del PP han asegurado que la dirección nacional actual "nunca ha hablado con delincuentes y actuará legalmente contra cualquier infundio o calumnia de estrategias procesales que permiten mentir y difamar".

Feijóo niega la verosimilitud de Bárcenas en su "estrategia de defensa"

Por lo demás, ha insistido en el argumento de que "empezar a hacer comentarios sobre la estrategia de defensa o exculpatoria de una persona que en estos momentos está ante la justicia y que ya tiene condenas previamente no forma parte del debate político, al menos no del mío".