José romero p. seguín

Mar de Lira

Saldrán a cenar el verano y la primavera, y a orillas del mar de Finisterre se dejarán cautivar por la estela de luz que, sobre el espejo del cabo, dibuja tímida esa luna de otoño que ha de venir a llevarse, en las alas de su aliento, la fronda del frutal ensoñamiento que alumbra su mutua desmesura.

ITV

Y piensas, menos del coche, porque en toda la década, de más, ni un bache, ni una revolución…Al final, te dan una pegatina a pegar en el margen superior derecho del parabrisas, y a un fin que no es la inocencia del turismo, sino su falta de culpabilidad.

Mil cuatro

En ese camino hacia la gloria se pierden puestos de trabajo, a los que trabajan se le niegan derechos, se va al garete el debido respeto por los usuarios, se arrasa con la naturaleza, se burlan mercados y leyes, se intimida y coloniza, se conspira y corrompe, pero qué importancia tiene eso si al final del año reparten suculentas ganancias entre sus accionistas.

Manatíes, ballenas y sirenas

Las veraniegas ciudades se demoran en cuidados, refrescan el rostro con el rocío de sus íntimas mañanas, peinan sus albos cabellos con cimborrios de catedrales e iglesias, y languidecen asomadas a los ventanales de las nadas que las habitan, naturales y pacíficas, como ballenas de largas cabelleras y melancólicos cantos, el de las sirenas que jamás serán.

El verano de las bocas

Mirarle a los ojos para pedirles que muestren sus bocas, para saber que siguen ahí, que no las agotó el manso otoño, ni heló el invierno feroz, que no se han volado al par de las hojas, que se han quedado primaverales y hermosas tras los tendederos de sábanas blancas que nos impiden ver en los besos sus gaviotas.El verano no merece esta tristeza, ni este escenario de tramoya gris, sino la desnudez de la piel, también la de las palabras; blancas palabras tendidas hoy en oscuros tendederos de patios de luces que nada saben del mañana y al hoy de las bocas no nos dejan besar.

Síndrome del Norte

Estos versos del poeta Ángel G. describen a la perfección lo que es el síndrome del Norte, ese grave trastorno psicológico que afectó a guardias civiles, policías, militares y ciudadanos residentes en el País Vasco y Navarra debido a la extrema tensión a que fueron sometidos.

Calderilla y cardenillo

Sí, eso son, chatarra que va tintineando por la vida y que un día deja de sonar a mil demonios para ser papel moneda; plástico fino y troquelado, al final, en un mundo donde el dinero se cuenta por millones, y por miles de millones se gasta, sin noción de otra chatarra que esa que son en la tarea de dilapidarlo con el desparpajo propio de nuevos ricos.

La función

A todos estos hombres, cada día de promesas políticas y usuras económicas les cuesta sangre, sudor y lágrimas.Estamos en manos de un puñado de miserables y no nos queda sino estar a su altura; esa es la triste representación, porque en esta tragedia, qué triste, se asienta el pasado, se afronta el presente y se diseña el futuro.

“La herejía de Sánchez”

Porque si a la falta de rigor a la hora de castigar los delitos de corrupción, malversación y prevaricación se une que cada taifa cuenta con su aparato judicial, a esto se añade que sean ellas quienes regulen el régimen penitenciario y a todo ello se suma la arbitrariedad del indulto, no cabe sino preguntarse ¿qué los detendrá en sus desmanes sino el desmán de la impunidad?

La prevalencia del verdugo

No mintió, solo que no es la mía, es la suya, la de su partido, la de su gobierno, porque no me cabe abrazar a un gobierno que es capaz de quebrar el elemental marco de confianza ciudadana hacia la legalidad y su aplicación en igualdad de derechos y deberes para todos los ciudadanos.