Meirás abrirá parcialmente el día 30 y solo para los vecinos de Sada

Vista de la entrada y las torres del pazo de Meirás | aec
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La apertura del Pazo de Meirás –tras un litigio judicial con los Franco en el que finalmente el Estado obtuvo, de forma provisional y a la espera de una sentencia definitiva, el inmueble para el patrimonio público– ya tiene fecha: el 30 de enero.

Será, no obstante, según se acordó en la última comisión técnica integrada por el Gobierno, la Xunta, la Diputación coruñesa y los ayuntamientos de Sada y A Coruña, una apertura parcial y con limitaciones.

Parcial porque solo se abrirán los exteriores, a la espera de garantizar el interior para las visitas, y con limitaciones porque será únicamente para los vecinos de Sada debido al cierre perimetral existente en este municipio por la pandemia.

La visita será a los jardines ya que, en el caso del interior del edificio, el Gobierno no se plantea que puedan desarrollarse antes de la segunda quincena de marzo, en concreto está previsto el 15 de marzo, “siempre y cuando las condiciones de seguridad lo permitan”.

“Y se finalicen los arreglos de los desperfectos existentes y de la instalación eléctrica”, precisó la Delegación del Gobierno en Galicia sobre los acuerdos adoptados en la última comisión técnica, celebrada por videconferencia el pasado martes. En ella la Xunta, a través del conselleiro de Cultura, Román Rodríguez, solicitó no retrasar los plazos previstos para la apertura de todo el pazo.

Dada la situación de algunas estancias, en la citada comisión se planteó una apertura “progresiva”, en la que la Administración gallega propone que se incluyan las estatutas del Mestre Mateo, situadas en la capilla, y la biblioteca de Emilia Pardo Bazán.

Por otra parte, pendiente está determinar cómo será el “relato” de Meirás y sus “futuros usos”, cuestión para la que cada administración propuso distintos expertos y expertas que trasladarán su posicionamiento a este respecto.

“Una historia explicada en todas sus fases”, propone el Gobierno, lo que incluiría desde el “universo de Pardo Bazán” hasta la presencia de Franco y “la reivindicación ciudadana” para lograr que el inmueble pasase al patrimonio público.

A su vez, la Xunta defiende que convivan “la memoria y el legado de Emilia Pardo Bazán, los legados democráticos y el fomento de la igualdad”, con un “jardín de la libertad” en los exteriores.

A esta cuestión por determinar, se suma, además, qué bienes podrán retirar finalmente los Franco. El inventario realizado por los técnicos incluye un total de 687 bienes, desde algunos de uso estrictamente personal hasta otros como alfombras, tapices, bustos, hórreos, pilas bautismales, retablos de madera, piezas que se cree tienen su origen en las Colecciones Reales Españolas.

Meirás abrirá parcialmente el día 30 y solo para los vecinos de Sada