El Gobierno, la Xunta y Fegamp colaboran por una reapertura segura de la hostelería

Varios trabajadores de la hostelería en una protesta en Santiago | lavandeira jr
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La Delegación del Gobierno en Galicia, la Xunta y la Federación Gallega de Municipios y Provincias (Fegamp) se comprometieron ayer a colaborar “con todos los medios” disponibles y con la coordinación de las fuerzas y cuerpos de seguridad para vigilar el cumplimiento de las normas, con el fin de que la desescalada en la hostelería sea “segura”.


De esta forman, informaron tras un encuentro de trabajo en el que participaron el delegado del Gobierno, Javier Losada; el vicepresidente primero y conselleiro de Presidencia, Justicia y Turismo, Alfonso Rueda; el presidente de la Fegamp, Alberto Varela, y el conselleiro de Sanidad, Julio García Comesaña.


Acompañado por el general de la XV Zona de la Guardia Civil, Luis Francisco Rodríguez; y el jefe superior de Policía de Galicia, José Luis Balseiro, Javier Losada trasladaron a los responsables autonómicos “la máxima colaboración y apoyo” de los medios del Gobierno para continuar con las medidas frente al Covid-19.


“Hasta ahora la prioridad era los cierres perimetrales”, afirmó Losada, que detalló que el nuevo objetivo es trabajar “con lealtad y firmeza” por el acatamiento de las restricciones decretadas por la Xunta para los negocios del sector de la hostelería.


En este sentido, el delegado del Gobierno pidió la “responsabilidad” de los usuarios de los locales y del sector de la hostelería.


Controles policiales

Asimismo, Losada informó de que los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado en la comunidad gallega realizaron 16.903 controles desde la entrada en vigor el 27 de enero del nivel máximo de alerta de restricciones sanitarias, en los que formularon 6.054 propuestas de sanción y sumaron 90 detenciones.

Por su parte, Alfonso Rueda destacó la necesidad de la coordinación para “no dar pasos atrás” y que el sector pueda continuar con su actividad en el marco del plan de reactivación segura y progresiva en la hostelería, con el fin de mantener la máxima seguridad en el acceso.


“Proteger a los locales”

En esta línea, el vicepresidente gallego hizo hincapié en la necesidad de “proteger a los establecimientos y a la mayoría de los clientes que son responsables y respetan las normas y, al mismo tiempo, vigilar con este dispositivo a aquellos negocios y clientes incumplidores”.


Los ayuntamientos, apunta la Xunta, se encargarán de garantizar el cumplimiento de las restricciones vigentes en los negocios de hostelería con sus policías locales y en colaboración con el resto de fuerzas y cuerpos de seguridad.


De este modo, se reforzará la vigilancia que ya están llevando a cabo desde comienzos de año el personal de la Dirección General de Salud Pública.


En concreto, los agentes de la Policía Local y Nacional, junto con la Guardia Civil, comprobarán que el cartel con el aforo máximo sea “visible” y controlarán los horarios de apertura y cierre, así como el uso de la mascarilla.


Mientras, el presidente de la Federación Gallega de Municipios y Provincias (Fegamp), Alberto Varela, aseguró la “buena organización” para posibilitar que la desescalada en el sector de la hostelería, que se inicia el viernes, sea “segura”.


En este sentido, el presidente de la Fegamp recalcó que se van a poner “todos los medios disponibles” tanto de las Policías locales, como la Policía Nacional y Autonómica y la Guardia Civil por “un mismo fin”. 


Pedro Sánchez admite que la desescalada de la primera ola del virus fue “demasiado rápida”

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, admitió ayer que la desescalada de la primera ola del coronavirus fue demasiado rápida y consideró que eso es una lección para que todo el mundo asuma como propio el reto de evitar una cuarta ola.


Sánchez se manifestó así en su comparecencia ante el pleno del Congreso para informar de la evolución de la pandemia de coronavirus en medio del estado de alarma.


En su repaso a las medidas adoptadas para hacer frente al Covid-19 es cuando señaló que, viendo los sucedido con cierta perspectiva, hubo un desescalada tras la primera ola demasiado rápida y apremiados por la necesidad de reactivar la economía y remediar la fatiga emocional.


“La cogobernanza, que ha funcionado bien en todos los ámbitos, pudo funcionar mejor en esa primera desescalada”, añadió Sánchez.


Tras subrayar que le habría gustado más unidad entre los grupos para aprobar el nuevo estado de alarma, resaltó que hay que aprender de los aciertos y errores y así evitar fallos futuros.


Por eso, apeló a la prudencia como un deber cívico y político para evitar una cuarta ola. 

El Gobierno, la Xunta y Fegamp colaboran por una reapertura segura de la hostelería