“Perder mañana sería decir adiós”, reconoce Luis Carro

Luis Carro explica que si su equipo es capaz de ganar mañana sus opciones de salvarse cotizarán al alza | gonzalo salgado
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Arzúa (43 puntos), Barco (42), Ribadumia (39) y UD Ourense (39). Estos cuatro equipos que están en un abanico de 4 puntos se disputarán en las tres últimas jornadas dos plazas de permanencia en 3ª RFEF. No hay margen de error para los aurinegros, que mañana visitan al Arzúa. Una derrota es prácticamente certificar el descenso, pero una victoria aumenta notablemente las opciones del Ribadumia de cara a las dos últimas jornadas. Mañana el Barco juega en Santiago ante el Estudiantil y la UD Ourense en Paiosaco, dos rivales ya descendidos. En la próxima jornada tanto Barco como Arzúa jugarán contra los dos primeros del grupo, Viveiro y Ourense CF. Y en la última jornada hay un Arzúa-Barco. Así las cosas, en el Ribadumia salen las cuentas, pero para ello mañana está prohibido fallar ante el cuadro que entrena Chus Baleato.


“Perder el domingo es prácticamente decir adiós. Hace una semana parecía que todo estaba en nuestro mano, pero cuando no haces lo que tienes que hacer...”, comenta Luis Carro. “No nos queda otra que ganar, si ganamos vamos a tener muchas opciones”, sostiene el vilanovés, que sabe que el de mañana es un partido “de cara o cruz”.


Más allá del rival, al Ribadumia le preocupa la adaptación al terreno de juego del Arzúa, de hierba sintética ya muy desgastada que hace que el balón bote mucho y sea muy complicado combinar. “Es un campo complicado, no es pequeño pero es difícil jugar ahí. Sin irnos muy lejos de lo que solemos hacer, buscaremos otros recursos porque hay cosas que tenemos que evitar”.


El Ribadumia, con las bajas de los sancionados Santi y Pablo González, y varias dudas, como las de Hugo o Eloy, afronta esta auténtica final con buen ánimo. “El inicio de la semana fue complicado porque el último partido fue un golpe duro. Pero ahora estamos con ganas, responsabilizados y dispuestos a acertar con esta bala que tenemos”.

“Perder mañana sería decir adiós”, reconoce Luis Carro