Cambados realiza la primera excavación arqueológica de San Sadurniño en busca de su capilla y el castro

Autoridades y expertos presentaron ayer el plan de excavación de San Sadurniño que empezará el lunes | gonzalo salgado
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El islote de San Sadurniño es un regalo para cualquier arqueólogo; un yacimiento sin explorar que aún guarda muchos secretos. Su historia está escrita con documentación fidedigna, pero también con interpretaciones dudosas y en todo caso sin el respaldo de evidencias arqueológicas que la confirmen o rebatan y permitan ofrecer un relato contrastado y completo. Pero a partir del lunes será un sueño cumplido porque el Concello va a iniciar la primera excavación de su historia en busca de restos de la capilla románica, del castro –seguramente romanizado– y de viviendas –estuvo habitada hasta el siglo XVIII–.

En definitiva, se trata de poner orden en la historia de la también conocida como Illa Figueira, que hace no mucho era más extensa y casi estaba unida al continente –ahí nació el primer núcleo de población de San Tomé–. Desde luego, los temporales de estos años han hecho una parte del trabajo dejando a la luz un machado protohistórico (hallado en los 60), cerámica romana, muros, etc. Evidencias de que tuvo moradores desde la época castrexa hasta el siglo XVIII (habría llegado a los cien vecinos), pero salpicones insuficientes. Ahora se trata de hacer un estudio con rigor científico y una correcta catalogación y datación para establecer sus fases de ocupación.



Tres catas, una en el conchero


Según el arqueólogo Ezequiel Mallo, en cinco días se realizará un sondeo cerca de la torre para tratar de hallar restos de esa capilla románica del siglo XII; otro en el conchero ubicado en el otro extremo y un tercero en la zona intermedia. “Existen moitas referencias sobre as actividades do illote, pero con isto esperemos conseguir, por primeira vez, afirmar ou desmentir a eses autores”, añadió. Por ejemplo, Murguía, Caamaño Burnacell y otros atribuían la torre al siglo V, como parte de un sistema defensivo junto a Oeste (Catoira) y A Lanzada, o incluso a los fenicios, pero otros investigadores como el exarqueólogo municipal Ángel Acuña y más recientemente Sindo Mosteiro, llevan su origen a finales del siglo XV y principios del XVI. De hecho, para los concejales Tino Cordal (Cultura), Xurxo Charlín (Urbanismo) y el técnico de Patrimonio del Concello, Javier Montero, este último “quizáis sexa o máis rigoroso”.


Los restos hallados hasta ahora como un machado protohistórico o cerámica romana fueron dando pistas


Una vez rematadas las catas, los hallazgos se entregarán al Museo de Pontevedra, los restos se cubrirán para su protección–en un futuro se podrían poner en valor para su exhibición– y se realizarán las conclusiones para mostrar el “verdadeiro pasado” de la isla, como dijo Montero. La expectación es máxima, se trata de un yacimiento inexplorado anteriormente y “ao ser urbano hai que ir vendo porque pode ser que os niveis inferiores non estean ben conservados”, explicó Mallo. Pero además, según los expertos presentes ayer, como la historiadora Alicia Padín, en San Sadurniño sucedió lo habitual. Cuando las estructuras se fueron arruinando, los vecinos del entorno la usaron a modo de cantera y hoy se pueden ver canzorros (extremo de una viga con alguna forma que asoma al exterior y soporta la cornisa) y piezas como sillares en las fachadas de casas de San Tomé. La propia torre tuvo que se reconstruida en los 60 porque casi había perdido toda las piedras de los alerones a que quedó reducida.



Paneles divulgativos


Posteriormente, toda la información se divulgará. Primero, en dos paneles ubicados a la entrada de la isla y otro en la Praza do Con. Para ello el Concello pedirá una subvención de la Diputación de Pontevedra, que también sufragará una parte de los sondeos arqueológicos. El resto se cubrirá con fondos municipales. 


La isla se ha usado a modo de cantera y se pueden ver canzorros y sillares en las fachadas de algunas viviendas



El concejal de Cultura señaló la importancia de esta actuación, pero también lo ven como una “fonte de ingresos, de crear sinerxias co turismo porque a xente ven polo noso patrimonio histórico e cultural”, añadió Charlín.

Mientras duren los trabajos, los habituales visitantes, paseantes y vecinos que disfrutan de su pequeña playa podrán seguir accediendo e incluso saciar su curiosidad contemplando el trabajo de los arqueólogos. Su inicio es el culmen de un proyecto iniciado ya en el mandato anterior, con el nacionalista Víctor Caamaño como edil de Cultura, según recordó Charlín, y que empezó por la protección de la parte más deteriorada por el mar con las construcción de un gavión. Llegar al punto de la excavación no ha sido fácil pues ha sido necesario el permiso de Costas, Patrimonio y Medio Ambiente.

Cambados realiza la primera excavación arqueológica de San Sadurniño en busca de su capilla y el castro