El Arosa todavía lidia con las consecuencias del arbitraje

Ross espera que el Juez de Competición deje sin castigo la segunda amarilla para jugar la final |G.S.
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El Arosa inició ayer la última semana de trabajo de la temporada, que tendrá el domingo a las 17 horas en A Lomba su momento álgido y decisivo con la final del play-off de ascenso a 2ª RFEF ante el Somozas. El horario se fijó por parte de la Federación Gallega de Fútbol tras una reunión telemática que mantuvo con la directiva de ambos clubes y responables de la TVG, que retransmitirán la cita en directo.

Se descartó la opción de jugar el sábado a petición sobre todo de los visitantes, que necesitan recuperarse de la carga de dos últimos partidos en solo cinco días. Lo mismo le sucede al Arosa, que realizó un titánico esfuerzo ante el Estradense en inferioridad numérica y con prórroga. La directiva local declinó la posibilidad de jugar el domingo a las 12 horas, apostando por el horario de tarde. La Federación dejó abierta la posibilidad de que el partido se retrase a las 18 horas en el caso de que el Breogán fuerce el tercer partido del play-off de ascenso a la ACB, algo que se conocerá el jueves. En la decisión también se tuvo en cuenta la previsión meteorológica que apunta en principio a una temporatura en torno a los 23 grados y posibilidad incluso de lluvia el domingo por la tarde.

El Arosa tiene varios frentes abiertos con la Federación Gallega en el aspecto disciplinario tras el arbitraje del sábado. El club preparó ayer el recurso a la segunda amarilla que vio el central Martín Ross, ya que el colegiado vigués Quintairos Rial recogió en acta que le enseñó la amarilla por “disputar el balón con un adversario con el pie en alto, golpeándole de forma que consideré temeraria”. Un relato que desmontan las imágenes de la televisión, donde se aprecia que Ross toca de forma limpia el balón y es el jugador del Estradense el que llega tarde e impacta con el central local. En el Arosa están convencidos de que el Juez de Competición estimará el recurso, al igual que hizo con el Estradense por la expulsión de Piñeiro ante el Alondras.

Además el árbitro reflejó otras cuestiones sobre las que el Arosa presentará alegaciones. Relativas al público, al que dedicó bastantes líneas en el acta por “invasión de campo...sin incidentes” al término del partido y por retenciones del balón en tres ocasiones durante la prórroga por parte de “un sector de la grada”, motivo por el que el juego “tuvo que demorar su reanudación 30 segundos cada una de las tres veces”. Cabe recordar que la segunda parte de la prórroga se alargó seis minutos.

El árbitro también recoge que “advirtió al delegado de campo” para evitar las retenciones de balón por parte de la grada y este “no realizó ninguna actuación para evitarlo”. En el Arosa recuerdan que fue el propio árbitro el que minutos antes instó al delegado a silenciar completamente al “speaker” de A Lomba, Juan Acha, para que no dijese absolutamente nada por la megafonía al público, ni siquiera los cambios.

Sufrido el desafortunado arbitraje, en el Arosa todavía tienen que lidiar con sus consecuencias, pero están convencidos de que no habrá sanción económica, dado el historial esta temporada de episodios recogidos también en acta en otros campos.

La directiva se reunió ayer para seguir trabajando sobre la opción de aumentar el aforo el domingo. A Lomba tiene una capacidad para casi 4.000 personas y esta temporada el máximo permitido fue 698. En el club esperan que les permitan reunir a unas dos mil en el partido más importante de sus tres últimas décadas, justo en el año que la entidad celebra su 75 aniversario. 

El Arosa todavía lidia con las consecuencias del arbitraje