Asfalto

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Las calles coruñesas comienzan a tomar forma en cuanto a su reluciente asfalto, como es el tramo de del Parrote y los Cantones, pero todavía antes de comenzar la gran obra diseñada por la alcaldesa, la que, al parecer pone interés en adecentar la ciudad, le sugiero que asfalte y remodele todo el Paseo Marítimo, el cual tiene numerosos baches de diverso calibre, desconchados en el firme, raíles que ya, no tienen uso y son un peligro para el tráfico rodado en general, sobre todo en tiempo lluvioso y el olvidado Campo de la Estrada, su carretera, a ninguna parte, pero esencial para los allí residentes de dicho campo y de la ciudad Alta, que son los grandes olvidados. En su momento se prohibió el aparcamiento en sus calles y no se hizo nada más por revitalizar este entorno, hacerlo más humano y que tuviese un protagonismo en ser proclive a ganar población en su pequeño espacio, con mejores servicios y unas viviendas en óptimas prestaciones, muchas de las cuales se hallan abandonadas y otras en ruinas. Poco o nada se hace por habilitar aquella parte histórica, donde todo empezó. Nuestra Coruña, no existiría, sin aquella parte de la población, de modo que hay que darle vida y sentido a su promoción y ponerla en valor y es urgente hacerlo. No puede ser que la calle de Nuestra Señora del Rosario, lleve tanto tiempo en obras, las instituciones. Tienen que ser más diligentes, los ciudadanos son los que sufren sus consecuencias de la lentitud burocrática.

Estas dos actuaciones deben ser tenidas como prioritarias, pero no son las únicas, hay que dar un paseo por las calles de la ciudad Alta y ver su enlosado que da auténtica pena, la calle de Herrerías lleva más de dos siglos, con el mismo enlosado y sigue estando tan mal como hace cincuenta años, cuando llueve aquello es un riego de agua, por donde no se puede caminar, sin mojarse los pies, bien mojados. Aquella zona precisa de un pavimento uniforme que haga historia con el entorno y no lo hecho durante años y cada calle parece un esperpento en sí mismo con variedad de pavimento, sin que, tenga relación con la historia del entono que se pisa.

Después están las calles céntricas del entorno de Plaza de Lugo y área de influencia. Sin olvidarnos del tramo especial de Puerta Real-la Marina, que precisa de reparos urgentes al ceder el pavimento existente, necesita de un nuevo sistema y que, evite confusiones a los peatones y circulación, aunque restringida, no quiere decir que, pueda haber accidente alguno.

Finalmente está el resto de las barriadas coruñesas, de las más castigadas es Plá y Cancela, Ronda de Nelle, avenida de Finisterre y demás calles adyacentes, sin exclusión alguna, para seguir con los lugares de Feans, Comeanda, San José, Ventorrillo y un largo etc. De modo que la alcaldesa de la ciudad antes de iniciar su obra de los Cantones, deberá agilizar los deberes con el resto de la ciudad. Lo que se pretende hacer se verá como quedará, una cosa es el proyecto y otra el final del mismo y pocas veces o casi nunca coinciden en el resultado.

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