Los tres indultados en el proceso de las últimas ejecuciones de Franco participan en unas jornadas

Miembros de Iniciativa muestran el programa de actividades previsto para el próximo mes | caeiro
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El cruel papel de la dictadura franquista desde sus cimientos, durante la guerra civil que convirtió a Galicia en un campo de concentración, hasta dos meses antes de la muerte de Francisco Franco, es el “leitmotiv” de las jornadas y el nuevo roteiro que prepara Iniciativa Cidadá pola Memoria Histórica.


El 27 de septiembre de 1975, pese a la presión internacional, la dictadura fusilaba a Juan Paredes, Ángel Otaegui, Ramón García Sanz, Humberto Baena y José Luis Sánchez Bravo, los dos últimos gallegos.


En ese mismo proceso fueron indultados Manuel Blanco Chivite, Vladimir Fernández Tovar y Pablo Mayoral. Desde entonces, emprendieron una larga lucha por dar a conocer la “farsa” que acabó con sus huesos en las cárceles y con los de sus compañeros en el cementerio. Un amplio camino que el 9 de julio les traerá a Vilagarcía.


Participarán en unas jornadas en las que también estarán Victoria Sánchez Bravo y Flor Baena, hermanas de dos de los ejecutados y representantes de la pelea incansable de las familias por reparar sus recuerdos. Será en el Salón García a partir de las ocho y media de la tarde y estará moderada por Jorge Parada, ex gobernador civil y responsable del Comité de Ética del PSdeG. Un día antes, y en el mismo escenario, se proyectará “Septiembre 1975”, documental que aborda estos mismos hechos.


Incorporaciones al colectivo

Será al día siguiente, sábado 10 de julio, cuando se inaugurará el roteiro en el que Iniciativa lleva más de un año trabajando. Pese a la pandemia, el colectivo no cesó su actividad e incluso incrementó sus miembros con dos jóvenes, Borja Hervés y Javier Frieiro, que recompusieron para el nuevo panel la historia precisamente de “Luisiño” Fernández Génova, que tenía apenas 18 años cuando fue ejecutado en la tapia del Cementerio de Rubiáns. Llegó a Vilagarcía junto a su madre, que escapaba de un marido maltratador, para vivir con una hermana de ella y su marido. Precisamente junto a su tío, José Fernández Boullosa, el tapicero del Cervantes, “empapouse do ambiente obreiro” de la época, explica Frieiro. “Hai que recoñecer o traballo de loita de Luisiño neses tempos tan lúgubres e funestos”, recalca Hervés, que recuerda que son muchas las víctimas sin identificar en el conjunto del estado español.


La fecha escogida para inaugurar el roteiro, el 10 de julio, no es casual ya que ese mismo día, pero de 1943, fallecía Josefa, la madre de “Luisiño”, enferma desde el mismo día en que mataron a su hijo, explica Margarita Teijeiro.


Testimonios orales recogidos con mimo y respetando, al máximo, las expresiones utilizadas, sientan las bases de un panel que se suma a otros tres colocados en diversos puntos relacionados con la represión en Vilagarcía.


El del Cementerio estará situado fuera, pero ese mismo día se hará una visita interior por puntos relacionados, como la fosa común y el monolito que recuerda a 19 fusilados por el franquismo. Un roteiro homenaje a los que se negaron a vivir de rodillas.

Los tres indultados en el proceso de las últimas ejecuciones de Franco participan en unas jornadas