Montse Fajardo reivindica en la Feira do Libro de Rianxo el papel de tres mujeres de la localidad

Motse Fajardo, primera por la derecha, fue la encargada de leer el pregón | Chechu
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La escritora Montse Fajardo, natural de Vilagarcía, fue la encargada de dar el pistoletazo de salida a la novena edición de la Feira do Libro en Rianxo. Fue con la lectura de un pregón que, aunque no fue el primero de su vida, pues ya lo hizo en la imprenta Celta .con una librería de recibidor-, en la Rúa Ramón y Cajal de su tierra natal. En ese negocio, que regentaba su tío Antonio, fue donde se impregnó del olor a tinta mezclada con la gasolina con la que su familiar limpiaba las máquinas, y donde tuvo contacto, andando por el medio y enredando con las letras, con “pequenos anacos de ferro que se ían xuntando no soporte de madeira para que xurdise a maxia: unha palabra, unha frase, unha tarxeta, un pasquín enteiro”, y que era su “word” de la infancia.


Tras hacer referencia a los diversos y múltiples contenidos de la librería, entre los que incluso había muchos libros prohibidos que se vendieron, y que en la casa familiar situada justo arriba había un cartel que presidía la chimenea en el que se proclamaba “prohibido prohibir”. Fajardo indicó que la villa rianxeira también forma parte de su vida, no tanto por tener un amor en Rianxo y otro en Vilagarcía, sino porque para ella hablar de literatura es hacerlo de Dieste, de Manuel Antonio y de Castelao -con él hizo el viaje más largo-, y que los tres forman parte de su trabajo a favor de la memoria, de la lucha por cambiar las cosas y reivindicar los libros como “acubillo dos malos tempos”. Y también reivindicó el papel de la mujer, centrándose en tres que “merecen estar prendidas con fíos de ouro na historia de Rianxo”: Virxinia Pereira, Belarmina Ordóñez y Olegaria Gonsalves.

Montse Fajardo reivindica en la Feira do Libro de Rianxo el papel de tres mujeres de la localidad