Medida desesperada para una situación desesperada

Una joven recibe su vacuna en un centro de Murcia | aec
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Es de suponer que la decisión de la Xunta de vacunar a los jóvenes de entre 16 y 19 años después de haber insistido en que no lo podían hacer por no tener dosis, es la respuesta desesperada a una situación desesperada. Esta quinta ola en la que estamos inmersos está centrada en ese grupo de edad. No se trata, por supuesto, de culpabilizar a un colectivo, pero es cierto que son muchos los adolescentes que no están siguiendo las restricciones sanitarias y están, con su actitud, provocando un rebrote sin precedentes de la enfermedad. Si bien en Galicia la situación sanitaria todavía es relativamente tranquila, el incremento de pacientes en los hospitales y en las UCI ha provocado que se enciendan todas las señales de alarma y los responsables sanitarios no han encontrado otra solución. Llevamos ya demasiados meses inmersos en esta pesadilla que, por supuesto, está llegando a su fin, pero hasta que eso se produzca es fundamental mantener la calma para evitar que siga habiendo contagios y muertes.

Medida desesperada para una situación desesperada