Los agentes hallaron más de cinco impactos en la fachada y dentro de la casa tiroteada en Vilanova

El carrilexo investigado por los hechos en los juzgados, en abril | m. ferreirós
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La Guardia Civil halló más de cinco impactos de bala en la fachada y el interior de la casa de Corón que en marzo fue presuntamente tiroteada por el carrilexo C.R.D tras mantener con su propietario una llamativa pelea pública en el centro de Vilanova. El acusado quedó en libertad tras eludir la prisión provisional con el pago de 30.000 euros de fianza, pero recurrió pidiendo una rebaja y la Audiencia de Pontevedra lo ha rechazado.

El hombre, natural de Carril, pero residente en Baión, está siendo investigado por los delitos de homicidio en grado de tentativa, tenencia ilícita de armas y un delito de lesiones por los hechos ocurridos en la noche del 28 de marzo. Cabe recordar que C.R.D y su mujer interceptaron al vilanovés cuando conducía su coche por la Avenida de Galicia y se enzarzaron en una pelea por una presunta deuda económica, como dejaron entrever reclamando a gritos: “Os meus cartos”. Así consta en un vídeo que luego circuló por las redes sociales.

Según el auto judicial, poco después, el carrilexo, que cuenta con antecedentes por narcotráfico, pasó en coche por delante de su vivienda, ubicada en Corón (Caleiro), y sin detener la marcha descerrajó varios tiros contra la misma. El escrito judicial indica que la víctima estaba en el balcón cuando lo vio al volante de un vehículo modelo Mini que usa habitualmente, como él mismo reconoció, y que llevaba un brazo por fuera de la ventanilla con lo que parecía un arma de fuego en la mano, así que se refugió dentro de casa.

Allí pidió a su hermana que alertara a la Guardia Civil y escucharon los tiros. El atestado de los agentes señala que se hallaron impactos de proyectil en el vidrio y el marco de la ventana de un dormitorio de la planta baja, cinco en la fachada y otro en la puerta de un armario ubicado también en el bajo, además de cascos metálicos, camisa metálica deformada de proyectil y varios fragmentos de plomo que se encontraron en el interior, en la fachada y en la acera de la carretera provincial, que une Vilagarcía con Cambados.

En la vivienda, de bajo y dos plantas, viven además del denunciante y su esposa, su madre, un primo y dos hermanos. Nadie resultó herido, pero a raíz de la discusión previa, la investigación se dirigió hacia C.R.D.. Tanto él como su mujer fueron arrestados, pero ella quedó en libertad en sede policial. Para él, el juzgado número 2 de Vilagarcía dictó prisión provisional eludible con fianza de 30.000 euros que abonó al día siguiente, entrando en vigor medidas cautelares como la prohibición de comunicarse con la víctima o acercarse a menos de 500 metros de ella.



Riesgo de fuga


El investigado recurrió ante la Audiencia de Pontevedra aludiendo a su arraigo familiar y a su situación personal, como que está en el paro y tiene dos hijos, para combatir el argumento de que existía riesgo de fuga. Pero los magistrados han rechazado su recurso de apelación indicando que la cuantía y su proporcionalidad “resultou correcta e moderada” y está “prudencialmente reflectida” en el auto, donde figura “o evidente risco de fuxida por parte do investigado, a natureza dos delitos que se lle imputan, a entidade das penas privativas de liberdade e de multa” previstos en el Código Penal y sus “circunstancias persoais”. Es más, señalan que estas mismas “non lle impediron a presunta participación nos feitos delituosos” y que “en ningún modo supoñían entón unha garantía de que non intentaría fuxir da xustiza”. De hecho, añaden que no pueden “estar máis de acordo” con la instructora y que era de “necesidade” también ante la “gravidade” de las penas que hipotéticamente se le pueden imputar cuando termine la investigación.

También rechaza su petición de rebajar a 100 metros la orden de alejamiento pues las casas de ambos están en el mismo concello pero “ben distantes entre si” y “non se aprecian agora méritos” para reducirla. 

Los agentes hallaron más de cinco impactos en la fachada y dentro de la casa tiroteada en Vilanova