Piden dos años de prisión para un hostelero de Ribeira que acumuló 19 denuncias por ruidos y horario

Las denuncias por ruidos y horario en el local, ya cerrado, derivaron en un expediente
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El Juzgado de lo Penal Número 2 de Santiago dejó visto para sentencia un juicio contra el propietario de un céntrico local hostelero de Ribeira, para el que la acusación particular solicita dos años de cárcel y multa de 3.600 euros por un delito contra los recursos naturales y el medio ambiente, relacionado con los ruidos que supuestamente generaba ese negocio a altas horas de la madrugada. La Fiscalía reduce en su escrito de conclusiones provisionales la petición de condena a un año y tres meses y multa de 2.880 euros por un delito contra la salud pública relacionado con las normativas sobre contaminación acústica y ruido ambiental. La acusación particular pide que también se le condene a 900 euros de multa por un delito de lesiones que supuestamente le provocó esa situación a la víctima, así como que la indemnice con 6.000 euros por las lesiones y daños sufridos.

La acusación particular sostuvo que el establecimiento que regentaba el acusado permanecía abierto de 6.00 a 9.00, a modo de “after hours”, pese a que contaba únicamente con licencia de café-bar, por encima de lo autorizado, con la música a un “elevado volumen que vulneraba los límites legalmente permitidos” y que infringían la normativa urbanística y ordenanzas municipales en materia de ruidos, “llegando a permitir que los clientes consumiesen las bebidas e incluso que tocaran diversos instrumentos musicales fuera del local”. Además, indicó que el elevado volumen de la música emitida, las conversaciones de los clientes y demás ruidos provocados por el funcionamiento del bar en horario no autorizado perturbó la tranquilidad y el sosiego de la denunciante, así como de los dos familiares con los que convivía -están fallecidos-, que no podían descansar ni concentrarse en actividad alguna dada la proximidad de la vivienda con el local hostelero.

La acusación particular añadió que esta situación se prolongó, al menos, desde el 5 de noviembre de 2012 hasta octubre de 2014 y afectó gravemente a los moradores de la vivienda, precisando tratamiento con ansiolíticos por fatiga y ansiedad diagnosticadas en la denunciante, y malestar físico y psicológico en los otros dos, que necesitaron tratamiento médico y farmacológico. La víctima de esa situación presentó múltiples denuncias ante diversos organismo, como el Valedor do Pobo y la Fiscalía de Medio Ambiente del TSXG, quienes incoaron sendos expedientes, y ante el Concello de Ribeira, que tramitó entre 2013 y 2014 un total de 19 denuncias vecinales por exceso en el horario de cierre y existencia de ruidos y exceso de volumen musical y que, finalmente, inició un expediente de reposición de la legalidad.

La descripción que hace el Ministerio Público en su escrito de conclusiones provisionales sobre los hechos que motivaron la celebración del juicio van en una línea similar a la acusación particular, precisando que causaban graves molestias y perjuicios al vecindario, sobre todo a la denunciante, y que todo ello alteró el descanso y horas de sueño de esa familia, “afectando gravemente a su salud”. La defensa pidió la libre absolución, al negar que su cliente no realizó los hechos descritos por la acusación particular y la Fiscalía, y que en los que intervino no son constitutivos de delito. De manera subsidiaria, la letrada del procesado solicitó al juez que tenga en cuenta la atenuante muy cualificada de dilaciones indebidas en caso de otro pronunciamiento. 

Piden dos años de prisión para un hostelero de Ribeira que acumuló 19 denuncias por ruidos y horario