Un año después parece que estamos en el mismo punto

La habitual estampa de operación salida | efe
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Ejercicio de memoria: puente de la Constitución de hace un año. Miles de españoles deseando coger el coche y escapar de su lugar de residencia mientras las autoridades sanitarias alertaban de un preocupante aumento de los contagios. Luego vino la Navidad, con esas restricciones que podríamos jurar que absolutamente nadie cumplió a rajatabla, y a continuación, la mortífera tercera ola. Un año después, la incidencia acumulada es mayor que la de entonces y la positividad de las pruebas, solo un poco más baja. Podría parecer que estamos exactamente en el mismo punto. Con la diferencia de que ahora la gran mayoría de la población está vacunada y no se espera que los contagios se traduzcan en colapso sanitario y aumento del registro de fallecidos. El problema lo tiene la otra parte, la que no ha recibido el pinchazo. Para ellos sí es como volver un año atrás. Y ya sabemos que lo que se vivió no se lo deseamos a nadie. Así que precaución. A ver si a la segunda nos sale mejor.

Un año después parece que estamos en el mismo punto