Jueves 15.11.2018

El Concello de Ribeira busca evitar el fraude en el pago del impuesto sobre construcciones

El Ayuntamiento ribeirense ha introducido una modificación en la ordenanza fiscal relativa al Impuesto de Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) para que su liquidación se haga conforme a la inversión realizada y se pueda evitar algún tipo de fraude.

El pleno ribeirense aprobó la modificación de las ordenanzas fiscales | Chechu Río
El pleno ribeirense aprobó la modificación de las ordenanzas fiscales | Chechu Río

Según indicó la portavoz del Ejecutivo local, Herminia Pouso Maneiro, la medida consistirá en la aplicación de la fórmula basada en índices y módulos con la asignación de valores reales, es decir, que se pague por lo que se hace y los materiales que se utilizan, en lugar de aplicarse el principio de ejecución material. La primera teniente de alcalde precisó que no se trata de incrementar la presión fiscal, pues precisó que durante este mandato se mantuvo o disminuyó, ni tampoco perjudicar a ningún sector económico o productivo concreto. El alcalde, Manuel Ruiz, agregó que lo que no se puede permitir es, por ejemplo, que alguien instale pavimento de gres de alta calidad y pague por el normal.
El portavoz del PSOE, José Manuel Vilas, manifestó que le parece que las tasas e impuestos son “meramente recaudatorias” y que el cambio mencionado en la ordenanza fiscal del ICIO supone “un golpe baixo no sector secundario da construcción, xa de por si moi penalizado, pois a aplicación da nova fórmula vai repercutir vai repercutir nas obras de vivendas unifamiliares. Trátase dun sector que en 12 anos xa perdeu o 85% dos postos de traballo e vai provocar o peche de pequenas empresas. Ruiz Rivas insistió que se trata de una aprobación provisional y que lo que se busca es evitar el fraude, y agregó que en el año 2010 el Concello recaudaba unos cuatro millones de euros por el ICIO, lo que de mantener en los siete años posteriores supondría ingresar 28 millones de euros, pero apenas se contemplan 100.000 euros, con lo que dijo que “é o comido polo servido”. El alcalde añadió que, como criterio general, se vuelven a congelar las tasas por cuarto año consecutivo, y se vuelve a bajar un 0,5% el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM), conocido como “rodaje”, lo que sumado a los años anteriores supone una rebaja del 5,5%, además de las bonificaciones a vehículos híbridos e históricos. El edil nacionalista Luis Pérez Barral recordó que en febrero de 2017 propuso una ordenanza sobre ocupación del dominio público para las líneas eléctricas y transporte de hidrocarburos a las empresas titulares de esas instalaciones para poder recaudar más, pero que no se hizo. El alcalde le respondió que sólo hay un Concello que intentó poner en marcha esa medida, refiriéndose al coruñés de Arteixo, pero dijo que no lo hizo con mucho éxito. l