martes 25.02.2020

En artificial , como pez en el agua

El Arosa, que ha puntuado en sus últimos cinco partidos en hierba sintética, empezará en Carballo ante el Bergantiños una serie de partidos sobre esta superficie en la que entrena de forma habitual
el balón entre los
centrales el Barco
en el último partido
sobre el renovado
césped artificial de
Vilaxoán | gonzaalo sal gado
el balón entre los centrales el Barco en el último partido sobre el renovado césped artificial de Vilaxoán | gonzaalo sal gado

Explicaba Jose Luis Lemos hace unos años que la liga de Tercera División tiene una dificultad añadida a las que cada fin de semana ofrecen los rivales, y esta atiende a la adaptación a los escenarios cambiantes. Cuando Lemos logró el título y el ascenso con el Boiro hace cuatro temporadas había seis campos de hierba sintética en la categoría. Si todos los partidos se jugasen en un mismo terreno de juego, amplio y de hierba natural, “por ejemplo San Lázaro”, sostenía en su hipótesis el técnico santiagués, la clasificación a final de cada temporada sería muy diferente. Pero la realidad es otra y establece que para dominar la categoría y ocupar las primeras posiciones es obligado adaptarse y rendir en diferentes dimensiones y superficies.

En la Tercera actual la mitad de los campos son de hierba natural, pero prácticamente solo dos equipos, Fabril y Compostela, entrenan sobre el pasto, el resto lo hacen en sintético, entre ellos el Arosa, lo que facilita su adaptación cuando actúa de visitante.

Contando la temporada pasada, el equipo de Rafa Sáez no perdió en sus últimos cinco partidos en hierba sintética. Un dato alentador de cara al duelo del domingo en As Eiroas (17 horas) ante el Bergantiños y lo que vendrá en enero. En lo que va de temporada, el Arosa siempre sumó sobre artificial, ya que ganó en Paiosaco 0-4, empató en Redondela ante el Choco 3-3 y viene de doblegar al Barco 2-1 en el excelente y renovado sintético de Vilaxoán. Por delante, salvo que las obras del cambio de cubierta del campo de A Lomba avancen más rápido de lo que la climatología permite, al Arosa le esperan en enero otros tres compromisos seguidos en hierba sintética: Ante el Fabril posiblemente en Vilaxoán y las visitas a los campos del Bouzas y del Polvorín.

Hasta ahora su rendimiento y adaptación en la competición a esta superficie ha sido excelente. Pero al igual que ocurre con los campos de hierba natural, que no todos están igual de bien cuidados, los materiales y los años de uso y desgaste hacen que cada terreno de juego sintético sea diferente. Sin ir más lejos, nada tiene que ver el Manuel Jiménez, donde entrena habitualmente el equipo vilagarciano, con el Municipal de Vilaxoán, donde solicitará ejercitarse al menos uno o dos días semanales lo que resta de temporada con el visto bueno de la Fundación y del San Martín, siempre y cuando se adapte a las franjas horarias disponibles.

Ayer el Arosa se desplazó al campo Municipal de Mosteiro para entrenar también sobre hierba sintética, ya que el Concello de Vilagarcía cerró sus instalaciones por la alerta naranja. El domingo en Carballo espera prolongar su racha sobre esta superficie, donde parece que se mueve como pez en el agua.

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