sábado 16.11.2019

Jorge Otero se va del Arosa “orgulloso” y regresa al Bouzas

En la misma sala de las oficinas del club en la que se presentó hace dos años como entrenador del Arosa, Jorge Otero se despidió ayer para iniciar un nuevo reto

Otero se despidió ayer del Arosa en A Lomba, rodeado de los dirigentes arlequinados  | mercedes rolán
Otero se despidió ayer del Arosa en A Lomba, rodeado de los dirigentes arlequinados | mercedes rolán

En la misma sala de las oficinas del club en la que se presentó hace dos años como entrenador del Arosa, Jorge Otero se despidió ayer para iniciar un nuevo reto en Segunda B en el Rápido de Bouzas. Acompañado del presidente Manolo Abalo, del vicepresidente Moncho García, y del que fue director deportivo estos dos años, Eduardo Carregal. Otero anunció lo que era ya un secreto a voces.  Se va tras realizar un magnífico trabajo. Dos temporadas de las mejores de la historia del club en las dos últimas décadas, con un sexto y un quinto puesto. Aunque con la espina clavada de no haber podido meterse en el play-off. 
“Esto no se parece a una despedida, dice mucho del presi, de Eduardo, de Moncho, de su calidad humana, estuve encantado, si doy el salto es por el trabajo que hicimos aquí y por la oportunidad que me dieron”. El día de su adiós, aseguró irse “orgulloso” y “encantado” del trato recibido. “El Arosa es un grande de Tercera, por sus dirigentes, socios y ciudad merece estar más arriba, ojalá nos reencontremos en Segunda B”. Otero deja “amigos” en el club.

Por encima de sus números, que en A Lomba fueron excelentes al mantener la condición de invicto esta temporada y al contabilizar solo 2 derrotas en 38 partidos de liga, será recordado por su modelo de juego. Atractivo, ofensivo y protagonista, tanto fuera como en casa. Algo que sirvió para que el Arosa se ganase el respeto de sus rivales en la categoría. “El primer año estuvimos muy cerca, el segundo más cerca incluso, ojalá el tercero sea el definitivo, me sentiré un poco partícipe si eso sucede”. 
En su bagaje también deja el haber conseguido hacer progresar a bastantes jugadores. Destacan los que él mismo trajo hace dos años, como Manu Justo y Vitra, que al igual que Sergio Santos todo hace indicar que también harán el camino de regreso a Vigo para jugar en el Bouzas. Aunque ayer Otero solo se limitó a reconocer que en la plantilla del Arosa hay jugadores “interesantes” para dar el salto a la categoría de bronce.

La marcha de un entrenador del Arosa a un Segunda B constata también la estabilidad que disfruta el club vilagarciano desde que Manolo Abalo cogió la presidencia. Y es que el banquillo de A Lomba se caracterizaba por ser una auténtica trituradora para los entrenadores, debido a la exigencia y a la repercusión social y mediática que acarrea una plaza de las más complicadas de Tercera. Algo que sin embargo al de Nigrán no le pesó estos dos años. “Por momentos hay cierta ansiedad, de estar arriba y jugar ese play-off, pero hace que el equipo esté vivo y note esa presión, eso hace que los jugadores estén viviendo algo parecido al fútbol profesional”.

Duvi y Manu, también
Con Otero se marcha el preparador físico Manu Álvarez. Ambos llevan juntos ya cuatro temporadas. Cuando llegaron al Arosa, el club decidió ponerles a David Paredes “Duvi” como ayudante. Lo cierto es que la decisión no pudo ser má acertada, tanto, que no tardaron demasiado en formar un equipo de trabajo con mucha complicidad. Algo que mantendrán porque el joven entrenador vilagarciano también da el salto a Segunda B en el Bouzas de la mano de Otero. 

Rafa Sáez, el deseado
Dos semanas después de que terminase la liga, el Arosa se ha quedado sin director deportivo, tras la renuncia de Eduardo Carregal, y sin cuerpo técnico, con el regreso de Otero a Bouzas. Circunstancias que se unen a la previsible pérdida de jugadores sustanciales. La directiva debe ahora hilar fino, con la búsqueda de un recambio para el banquillo como urgencia. La opción deseada, Rafa Saéz, es complicada, al tratarse de un entrenador con mercado en Segunda B. “Con Rafa ya hablamos, me gustaría que fuera él el entrenador, se va a intentar, a todo el mundo le gusta, pero veremos si está dispuesto a venir”, dijo ayer el presidente. “Intentar se va a intentar, otra cosa es que podamos”.

Sobre la marcha de Jorge Otero, Abalo no ocultó su tristeza. “Quedamos un poco fastidiados porque perdemos un buen entrenador, pero sobre todo a una gran persona. Pero también me alegro porque es joven y sigue creciendo. Espero que este sea un peldaño solo, esperamos que siga subiendo peldaños”, dijo el presidente.

Abalo dice que toca “volver a empezar”, al menos en el ámbito deportivo para volver a construir un proyecto que ilusione a la masa social. “Desde que soy presidente es el primer entrenador que se marcha sin pedírselo, también es un orgullo. Buscamos un perfil de entrenador como Jorge, me gustaría que se jugara al fútbol como ahora, porque creo que disfrutamos todos este año”.

Realidad económica
El presidente aprovechó la rueda de prensa de despedida del técnico para hablar de la realidad económica del club. “Vamos a hacer lo posible para traer un buen entrenador dentro de nuestras posibilidades económicas, que no son muchas, nosotros no recibimos cincuenta mil euros del Concello como otros equipos de esta categoría, esa es la verdad, tenemos que pelear con lo que hay y acertar para superar esta campaña, sabemos que va a ser difícil que podamos mantener a varios jugadores”.


Con “tranquilidad”, así afrontará la directiva la búsqueda del  nuevo entrenador, al que valoran ofrecer también la dirección deportiva en la configuración del primer equipo. 

Comentarios