domingo 15.12.2019

El Supremo confirma los cuatro años y medio para Rato por las tarjetas black

El Tribunal Supremo confirmó ayer la pena de cuatro años y medio de prisión impuesta por la Audiencia Nacional al expresidente de Caja Madrid Rodrigo Rato por apropiación indebida continuada en el caso de las tarjetas black de la entidad, con la que desembolsó 99.000 euros.

Rodrigo Rato llega a los juzgados madrileños de Plaza de Castilla | aec
Rodrigo Rato llega a los juzgados madrileños de Plaza de Castilla | aec

El Tribunal Supremo confirmó ayer la pena de cuatro años y medio de prisión impuesta por la Audiencia Nacional al expresidente de Caja Madrid Rodrigo Rato por apropiación indebida continuada en el caso de las tarjetas black de la entidad, con la que desembolsó 99.000 euros.
La sentencia sostiene que Rato “mantuvo y amplió un sistema pervertido desde su origen”, y aunque ha estimado parcialmente los recursos de los condenados que devolvieron antes de celebrarse el juicio el dinero gastado con las tarjetas, no fue así en el caso del exbanquero.
Rato no ingresará automáticamente en prisión, ya que el Tribunal Supremo debe remitir ahora la orden de ejecución de sentencia, tras lo cual el ex director gerente del FMI dispondrá de un plazo de entre 5 y 10 días para ingresar voluntariamente en la cárcel.

Dueños del dinero
Al considerar insuficiente los límites de gastos que permitían las tarjetas, se decidió facultar a sus titulares a utilizarlas en su beneficio sin necesidad de justificar que se habían empleado en gastos indemnizables, lo cual, estaba fuera de la ley”.
Los condenados actuaron como si fueran “dueños del dinero”, invirtiendo los importes que consideraron oportunos en desembolsos que ellos mismos decidieron; de ahí que el Supremo reconozca que se perjudicó el patrimonio de la entidad.
Dadas sus responsabilidades, experiencia y preparación para el cargo, Rato no podía ignorar el funcionamiento opaco de las tarjetas, pese a lo cual “mantuvo el sistema e incluso lo amplió a otras personas”; primero, a su favor, y, ya en Bankia, de sus más estrechos colaboradores.
En cuanto a la proporcionalidad de la pena, el Supremo defiende que es adecuada, ya que “se lucró indebidamente y permitió el lucro de los demás”, durante un “apreciable periodo de tiempo y por cantidades importantes”.
Nadie con un mínimo de formación, prosiguen, puede admitir que el sistema se pudiera justificar, dado el grado de ocultación y opacidad “también a efectos fiscales” del sistema de las visas.
En cuanto al ex director general de Caja Madrid Ildefonso Sánchez Barcoj, el tribunal estimó parcialmente su recurso y le rebajó la pena de 2 años y 6 meses a un año menos un día de prisión por un único delito continuado de apropiación indebida; asimismo, se le aplica la atenuante muy cualificada de reparación del daño. Barcoj gastó 575.000 euros.
En total, los acusados gastaron más de 12 millones de euros, de los cuales 9,3 millones corresponden a la etapa de Miguel Blesa, fallecido en 2017, al frente de la entidad (1996-2010), y 2,6 millones cuando el presidente era Rato.
Tres ex directivos gallegos de Caja Madrid se encuentran entre los condenados. A Francisco José Moure, exconsejero por el PP se le reduce la condena de tres años y dos meses de prisión a 10 meses de cárcel. También el lucense Alejandro Couceiro Ojeda, pasa de un año y dos meses de cárcel a ocho meses de prisión, y Jesús Pedroche Nieto, exconsejero de Caja Madrid a propuesta del PP, al que se le baja de un año a 10 meses de prisión. l

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