jueves 26/11/20

El Gobierno tacha de “desleal” a Zapatero por reunirse en Cuba con Raúl Castro

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, calificó ayer de “extraordinaria deslealtad” el viaje a Cuba realizado por el exjefe del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero para reunirse con el presidente, Raúl Castro.

José Luis Rodríguez Zapatero conversa con Raúl Castro durante su reunión en La Habana	efe
José Luis Rodríguez Zapatero conversa con Raúl Castro durante su reunión en La Habana efe

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, calificó ayer de “extraordinaria deslealtad” el viaje a Cuba realizado por el exjefe del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero para reunirse con el presidente, Raúl Castro.

El presidente cubano recibió el miércoles en La Habana a Zapatero –quien se encuentra de visita en la isla– en una reunión en la que también estuvieron el exministro de Exteriores Miguel Ángel Moratinos y el canciller cubano, Bruno Rodríguez.

El ministro subrayó que la visita de Zapatero –que nunca viajó a Cuba cuando fue presidente– “no es solo una deslealtad, sino un ejemplo de inoportunidad”. Moratinos telefoneó a García-Margallo para asegurarle que la situación provocada por el viaje a Cuba no se volverá a producir y que no era su intención ni la de Zapatero generar polémica.

El exministro le explicó además que si no se había informado de la agenda es porque los encuentros se cierran en el último momento. Horas antes, García-Margallo había explicado que su departamento conocía la visita de Zapatero, que era de carácter privado, porque hubo que tramitar los permisos de los escoltas y porque se pusieron en comunicación con el embajador en La Habana para informar de su presencia en Cuba. Es decir, según el ministro, Zapatero solo les informó de los datos técnicos del viaje. Lo que no conocía Exteriores, según fuentes del Ministerio, era el contenido de la visita y la reunión que iba a mantener con el presidente Castro, quien en noviembre pasado no recibió a García-Margallo en el primer viaje oficial que el ministro realizó a la isla desde que asumió el cargo.

Mientras, la portavoz de Exteriores del PSOE, Trinidad Jiménez, aseguró que Zapatero informó al Ministerio de su viaje, por lo que consideró “absolutamente improcedente e inadmisible” la queja del ministro.

García-Margallo justificó sus palabras al recordar que España y la UE se hallan en un proceso de negociación con las autoridades cubanas, “siempre que el régimen cubano dé pasos en respeto a los derechos humanos básicos y la apertura a la democracia”.

Ligereza

Debido a esas negociaciones de la UE, que van en paralelo a las de Estados Unidos, el encuentro con Castro supone para el ministro una “enorme ligereza”, ya que es “inoportuno tirarse a la piscina sin haber mirado la temperatura del agua y sin saber cómo están yendo las negociaciones”, porque que esa reunión “puede alterar” la situación.

“En un momento tan delicado en que todos tenemos que actuar con la misma partitura, con la misma música y la misma letra, una visita privada sin consultar con el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, a quien corresponde la gestión de la política exterior de España, es desleal e inoportuna”, insistió. Según Trinidad Jiménez, Zapatero notificó a Exteriores su visita a Cuba el pasado día 17 por la “vía oficial”, aunque no la agenda de contactos, que todavía no tenía cerrada.

“La comunicación oficial en todo momento se ha producido y se ha establecido ese diálogo”, justificó Jiménez.

Zapatero también informó con antelación sobre su viaje al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, quien aseguró que le parece “perfecto” que se reuniera con Castro.

Tras insistir en que “era una reunión de la que ya se había informado al Gobierno”, el portavoz del PSOE en el Congreso, Antonio Hernando, negó falta de coordinación y aclaró que Zapatero no acudió al encuentro con Castro en representación de  los socialistas.

Comentarios