lunes 09.12.2019

El rey ve “inadmisible” apelar a una “democracia por encima del Derecho”

Apuesta por una convivencia sin “uniformidad” y con el compromiso de resolver los desacuerdos 

El rey ve “inadmisible” apelar a una “democracia por encima del Derecho”

El rey subrayó ayer que “es inadmisible apelar a una supuesta democracia por encima del Derecho”, ya que sin respeto a la ley no hay “convivencia, ni democracia, sino inseguridad, arbitrariedad” y “quiebra de los principios morales y cívicos de la sociedad”.
“Que no hay libertad sin leyes se ha sabido siempre, así como que sin leyes no puede haber democracia”, dijo el jefe del Estado al recibir el Premio Mundial de Paz y Libertad (World Peace and Liberty Award) que concede la Asociación Mundial de Juristas, por “su inquebrantable compromiso con el Estado de Derecho”.


Felipe VI pronunció un largo discurso plagado de referencias a cómo la ley es un elemento intrínseco de la democracia. El jefe de Estado no hizo alusión alguna a Cataluña, ni al juicio contra los artífices del procés, pero sí lo hizo, poco antes, el expresidente Felipe González.


El expresidente elogió su discurso del 3 de octubre de 2017, dos días después del referéndum independentista. Un “momento decisivo”, dijo González, porque se estaba presenciando cómo quien era un representante del Estado pretendía “destruirlo”.

Convivencia en paz
En un acto celebrado en el Teatro Real de Madrid, Felipe VI recalcó que el respeto al Estado de Derecho en democracia es la garantía de los derechos y libertades, y también el fundamento de la convivencia en paz, en línea con la Declaración de Madrid que han adoptado los alrededor de 2.000 juristas de 67 países reunidos en Madrid.


“El Derecho no puede hacerlo todo, pero también es cierto que sin Derecho no puede hacerse nada que sea legítimo, duradero, racional y seguro”, explicó. Y dejó claro que democracia y Estado de Derecho son “realidades inseparables” y que defender una implica necesariamente una defensa del otro.


Además, el rey hizo hincapié en que la Constitución es la guía de todos sus actos, y la “independencia y neutralidad de la Corona” es su “compromiso cívico con España, al servicio de la democracia y la libertad”. “La Corona está indisolublemente unida, en la vida de España, a la democracia y la libertad”, dijo, repitiendo las palabras que pronunció en el 40 aniversario de la Constitución.


Acompañado por la reina, Felipe VI recibió el galardón visiblemente emocionado, de manos del presidente de la Asociación, Franklin Hoet-Linares, y del presidente del World Law Congress, Javier Cremades”.


También ha intervenido el presidente de la República de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, que hizo hincapié en la relación de amistad entre los dos países. Posteriormente almorzó con los reyes en el palacio de la Zarzuela.


En sus palabras, el rey recordó que las instituciones democráticas tienen problemas “a escala global”, y advirtió de que estos deben resolverse “no abandonando la democracia ni renunciando a sus principios”, sino fortaleciéndola y reivindicándola, adaptándola “sin desnaturalizarla”.


Y dejó claro que fortalecer la democracia es garantizar la dignidad de la persona “por encima de fronteras, culturas, religiones o sentimientos nacionales”.

En línea con la defensa del Derecho que fue la base de su intervención, incidió en que “el Derecho es el mejor camino para el logro y el mantenimiento de la paz”, un Derecho que sea “justo” y formado por normas e instituciones “que impidan los excesos”.

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