domingo 13.10.2019

Fallece Montserrat Caballé a los 85 años, una de las mejores sopranos de la historia

 

Montserrat Caballé, una de las mejores cantantes líricas de la historia, considerada por muchos como la última diva, falleció ayer en Barcelona a los 85 años, dejando un legado de más de cinco décadas de carrera artística que perdurará en la memoria del universo operístico y musical.

 

La soprano Montserrat Caballé durante una actuación en Zaragoza en 2010 | aec
La soprano Montserrat Caballé durante una actuación en Zaragoza en 2010 | aec

Montserrat Caballé, una de las mejores cantantes líricas de la historia, considerada por muchos como la última diva, falleció ayer en Barcelona a los 85 años, dejando un legado de más de cinco décadas de carrera artística que perdurará en la memoria del universo operístico y musical.
Tras conocerse la muerte en el hospital Sant Pau de Barcelona, donde ingresó a mediados del pasado mes de septiembre, las muestras de pésame y los mensajes ensalzando su figura se sucedieron desde todos los ámbitos e instituciones, y desde todas partes del mundo. Montserrat Caballé fue una de las grandes voces líricas del siglo XX, la más universal de las cantantes de ópera españolas, una diva a la altura de mitos como Maria Callas, Joan Sutherland, Elisabeth Schwarzkopf o Renata Tebaldi, tanto por su calidad vocal como por su dominio de la técnica.
A lo largo de sus más de 50 años de carrera, Caballé interpretó cientos de óperas y conciertos en los principales teatros de todo el mundo junto a las mejores orquestas y repartos, gracias a un repertorio que abarca cerca de 90 papeles correspondientes a más de 40 óperas. 
En su prolífica trayectoria, nada se le resistió y tanto interpretó “Così fan tutte”, de Mozart, como “Norma” o “I puritani”, de Bellini, el repertorio verdiano, o las protagonistas de “Isolda” y “Sieglinde”, de Wagner. “Tosca”, “La Bohème”, “Madame Butterfly” y “Turandot”, el cuarteto de Puccini, también formaron parte de su amplio repertorio. Luciano Pavarotti, Plácido Domingo, Josep Carreras, Jaume Aragall, Joan Pons o su propio marido, el tenor aragonés Bernabé Martí, cantaron a su lado en numerosas ocasiones.
Nacida el 12 de abril de 1933 en el barrio de Gracia de Barcelona, en el seno de una familia modesta, su madre le dio su primera formación musical, que le sirvió para ingresar a los 11 años en el Conservatorio Superior de Música del Liceo con una beca. Caballé se graduó en 1954 y tras titularse hizo su primer debut operístico con el papel de Serpina de “La serva padrona” en el Teatro Principal de Valencia el 27 de junio de 1955 con la Compañía de Ópera de Cámara de Barcelona, dirigida por Napoleone Annovazzi.
De su voz se destacó que era plena, potente y bella, que estaba dotada de tersura, nitidez, pureza o suavidad, y que su timbre era iridiscente y tornasolado. Además del Liceu, la Caballé fue habitual en los más importantes cosos operísticos, ya fuera La Scala de Milán, el Covent Garden de Londres, las óperas de París y Viena o la Metropolitan Ópera de Nueva York. Sin embargo, siempre se sintió especialmente unida al Liceu, donde cantó por primera vez el 13 de abril de 1953, un año antes de finalizar sus estudios de canto en el conservatorio.
Montserrat Caballé hizo además incursiones en la música popular e incluso en la música pop, y siempre quedará en el recuerdo la interpretación que hizo en 1988 junto al cantante Freddie Mercury del tema “Barcelona”, que abanderó los JJOO de Barcelona’92. l

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