miércoles 30/9/20

Condenan a seis años de prisión al autor del atropello de A Torre

Los 19 años que solicitaba inicialmente la Fiscalía para Juan Pomares por el atropello de una vecina y su hermana en A Torre se quedan en seis, según la sentencia, recurrible, de la sección cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra

Juan Pomares en el momento de prestar declaración ante la Audiencia de Pontevedra	josé luiz oubiña
Juan Pomares en el momento de prestar declaración ante la Audiencia de Pontevedra josé luiz oubiña

Los 19 años que solicitaba inicialmente la Fiscalía para Juan Pomares por el atropello de una vecina y su hermana en A Torre se quedan en seis, según la sentencia, recurrible, de la sección cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, Ya durante el juicio el ministerio público rebajó su petición a diez años, cinco por cada uno de los dos delitos de homicidio en grado de tentativa, al tener en cuenta, tras la intervención de las forense que atendieron al condenado, que el trastorno mixto de personalidad que padece le resta capacidad de reflexión.

El tribunal tiene en cuenta también el atenuante simple de confesión, ya que Juan Pomares se dirigió a su casa tras el atropello y avisó a su madre, que avisó a la Policía, según testificaron tanto la hermana del condenado como los agentes que intervinieron y que relataron como, al llegar, el hombre se dirigió a ellos y les dijo: “Leveinas por diante”.

La Audiencia rechaza de plano el argumento de la defensa, que solicitó la libre absolución o, como alternativa, que los hechos fuesen calificados como lesiones por imprudencia, y aseguró que el atropello se produjo por accidente, tras deslumbrar el sol al conductor.

Para rechazar esta calificación y ratificar la de homicidio en grado de tentativa, el tribunal tiene en cuenta, en primer lugar, el informe pericial elaborado por una empresa de ingeniería que concluye que “el vehículo realiza una maniobra de desvío muy gráfica y una aceleración y que no se enciende ninguna luz de freno” y que la posibilidad de deslumbramiento sería “nula”; la declaración de una chica que llegó al lugar al poco del accidente y dijo que se pasaba sin dificultad y no deslumbraba el sol; la propia observación de los fotogramas hechas por el tribuna, las malas relaciones entre el acusado y la víctima y “las características del instrumento utilizado, un vehículo a motor, cuya potencialidad de causar la muerte es indiscutible”.

Por ello, condena a Juan Pomares a seis años de prisión y a mantenerse a menos de 200 metros de las víctimas durante diez. No se fija indemnización al haber renunciado la acusación.

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