jueves 28/1/21

Un proyecto del CIMA centrado en el birollo busca crear una estirpe resistente de berberechos

Las investigaciones están muy avanzadas y caminan paralelas a otros estudios genéticos sobre el bivalvo
Asunción Cao es la investigadora principal del proyecto Res-Glau | gonzalo salgado
Asunción Cao es la investigadora principal del proyecto Res-Glau | gonzalo salgado

El proyecto Res-Glau, del Centro de Investigacións Mariñas, busca crear una estirpe de berberechos que logre convivir con la Marteilia sin verse afectado. Las investigaciones, dirigidas por Asunción Cao Hermida, se encuentran en una fase muy avanzada y es posible que en poco más de un año se puedan dar por concluidas.

Son las previsiones que manejan desde el centro situado en Vilanova de Arousa y dirigido por Carlos Gabín, que explica que, de forma paralela, se están llevando a cabo otros estudios genéticos sobre el berberecho para una puesta en común, y todos con el mismo objetivo: Acabar con los episodios de elevada mortandad que afectan a un bivalvo del que dependen centenares de familias en ambas orillas de la Ría de Arousa.

En el caso del Res-Glau, se centra en estudiar la resistencia que ofrece el berberecho tipo birollo frente al común, tras observarse como en una misma zona el primero resiste a la Marteilia cochillia y el otro prácticamente desaparece. Por ello, el banco seleccionado para este proyecto fue el de Beluso, en Rianxo, donde conviven ambas especies.

Dos poblaciones diferentes

Cao Hermida explica que Res-Glau realiza un seguimiento y estudio de ambas poblaciones a través de los hemocitos, que son células del sistema inmune, con el objetivo de ver “el número total, pero realizando también el contaje diferencial total, con seguimientos mensuales para ver la variación temporal en las dos especies”.

La investigadora señala que también se pone el foco de atención sobre el mucus y la glándula digestiva, “en busca de marcadores de resistencia frente a la enfermedad, para intentar aplicar programas de sección”.

 En estos momentos, el proceso está a la espera de analizar todos los resultados sobre el proteoma del berberecho y se hará un estudio informático para caracterizar las proteínas que sean claves en el mecanismo de defensa y frente a la bacteriosis.

Las fases del estudio incluyeron la selección de la zona, en una ensenada rianxeira muy afectada por la mortandad del molusco. También el seguimiento de las poblaciones de berberecho común y birollo, con recogida mensual de 50 individuos que se conservaron en frío y se trasladaron vivos a las instalaciones del CIMA; así como la evaluación de la presencia del parásito, la identificación de cada especie mediante la recogida de un fragmento de branquia y posterior PCR y la obtención de muestras de hemolinfa, mucus y glándula digestiva, para comparar los patrones proteicos.

También se tienen en cuenta y estudian los factores medioambientales, sexo  y patógenos.  “En el contaje total puede haber variaciones en número y tipos hemocitarios”, explica Cao Hermida

Otras acciones

Carlos Gabín explica que, paralelamente, en el CIMA se llevan a cabo otras investigaciones encaminadas a la recuperación del berberecho. “Estamos recibiendo muestras mensuales de una población sensible en el banco de Noia, en otro proyecto vinculado a punto de finalizar”.

La zona no estaría afectada por el parásito de la Marteilia, por lo que se llevan a cabo muestreos mensuales de mil individuos para ver los hemocitos, teniendo en cuenta no solo el contaje total sino también el diferencial, es decir, los diferentes tipos de hemocitos que se encuentran en el hemolinfa”.

A mayores, indica el director del centro situado en Vilanova de Arousa, se llevan a cabo otras técnicas de estudios de diferentes parámetros inmunológicos para profundizar en el sistema inmune del berberecho.

Así, en Os Lombos se lleva a cabo la identificación de proteínas que puedan ser claves en la resistencia, para identificar marcadores proteicos de resistencia.

“La idea es hacer una comparativa de los berberechos antes de la infección y después del brote, con análisis de ejemplares que sobrevivieron”, explica Gabín, que incide en que el objetivo es “obtener marcadores de resistencia para aplicar programas de sección”.

El CIMA fue recientemente objeto de un robo de berberechos que puso en jaque otro de los proyectos, distinto al Res-Glau y que buscaba la creación de familias resistentes.

 “Estábamos en un paso bastante avanzado, ya que teníamos acreditada una relativa resistencia”, señala Gabín. En el caso del Res-Glau, lo que se busca es “definir como en el medio natural se defiende el birolllo y tiene adquiridas las resistencias, y como eso se puede trasladar a las poblaciones de berberecho común”, apunta Cao Hermida.

Todas estas investigaciones se pondrán en común. “Se está formando un nuevo equipo con una nueva acción para tratar de darle un nuevo enfoque”, señala Carlos Gabín. Un análisis conjunto con el objetivo de crear una estirpe resistente de berberechos en aguas arousanas.

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