viernes 10.07.2020

Sanidade analiza el agua del colegio de Carril ante una denuncia de los padres

Sanidade analiza el estado del agua de los baños del colegio de Carril tras una denuncia de los padres. El líquido sale de un color rojizo al abrir el grifo, y hay que dejarla correr para que se pase ese estado

Sanidade analiza el agua del colegio de Carril ante una denuncia de los padres

Sanidade analiza el estado del agua de los baños del colegio de Carril tras una denuncia de los padres. El líquido sale de un color rojizo al abrir el grifo, y hay que dejarla correr para que se pase ese estado, lo que desde la ANPA achacan al estado de la fontanería, muy antigua. Ante esta situación, denunciaron a Inspección que ya envió una primera analítica, la del cloro, que refleja carencias (0,2). Mientras no llegan el resto de los parámetros, el Concello enviará, provisionalmente, paneles de agua potable al colegio carrilexo. Así se acordó durante una reunión que mantuvieron ayer representantes de la ANPA con el alcalde, Alberto Varela, y los concejales de Urbanismo y de Educación, Paola Mochales y Miro Serén. Este último mostraba al término del encuentro su apoyo incondicional, y el de todo el gobierno socialista, a las “xustas” demandas de los padres e instaba a la Xunta a actuar de inmediato.
Esta es precisamente la exigencia de la ANPA. Su presidenta, Verónica Maneiro, comunicaba daba ayer una semana de plazo a la administración autonómica.
El ultimátum de la asociación de padres llega tras muchos años en los que llevan esperando una reforma integral del colegio y recibiendo tan solo “parches”. Maneiro recordaba ayer que el conselleiro de Educación, Román Rodríguez, se comprometió durante una visita a Vilagarcía a realizar las obras en los baños, pero finalmente solo se cambiaron los falsos techos. “Debieron pensar que nos íbamos a conformar con eso”, asegura la presidenta de la ANPA, que ya tiene pensado movilizaciones si la administración autonómica vuelve a hacer caso omiso a sus reivindicaciones.
Una quincena
Los padres calculan que son al menos una quincena de baños los que habría que cambiar, ya que muchos se encuentran sin elementos tan básicos como una puerta o la taza del váter. Además, la fontanería “está por fuera”. Desde que en los años sesenta se construyó el colegio Rosalía de Castro, nunca se llegó a acometer una reforma integral del centro, pese a que la actuación llegó a estar presupuestada. Ahora, los padres exigen que al menos en la zona de los baños se lleve a cabo una obra importante, con proyecto, y que lo haga la Xunta.

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