Fernando Jáuregui

Ayuso y el absurdo tiro en el PPie

Ella es, sin duda, una figura atractiva y también polémica, con decisiones controvertidas, pero que creo que se ha trazado con firmeza su futuro: ahora que tantos ex, más políticos que informadores, miran hacia el periodismo como medio de vida y propaganda, desde Pablo Iglesias a Susana Díaz, pasando por Carmen Calvo, me parece que ella también se ha ‘resignado’ a, dentro de tres o cuatro años, regresar a lo que profesionalmente quiso ser cuando estudiaba en la Facultad de Ciencias de la Información.Creo que los debates de la jornada, a alguno de los cuales asistió, interesaron a la presidenta madrileña, consciente de que el revuelo organizado a su paso, las cámaras de TV, las decenas de micrófonos acosándola, es transitorio.

La Prensa vuelve a los pasillos (o algo así)

Sin que, claro, el personaje se digne a detenerse para responder educadamente, aunque sea una nadería.La reivindicación de la libre presencia en las instituciones, por ejemplo las Cortes –quien suscribe, freelance y, por tanto, sin acreditación de un medio concreto, no tiene ahora entrada, con el Covid como pretexto ‘batetllano’ para la exclusión de quienes escriben, ay, ‘por libre’–, no es sino la punta del iceberg, por supuesto.

La dimisión de Marlaska

Creo que actuó entonces mal, muy mal, el señor Marlaska, como actuó mal, muy mal, y también le ha sido reprochado desde varias instancias, en la expulsión, no deseada por ellos, de menores marroquíes a su tierra de origen.Sé que hay muchos, especialmente en la oposición, que pretenden a Marlaska fuera del Ejecutivo, para desgastar así, creen ellos, a Sánchez.

La tormenta estaba sobre la Zarzuela

Aunque el presidente del Gobierno aseguró que no se había abordado la cuestión del regreso o no a España del emérito, la sombra de Juan Carlos I pesaba, y pesa cada vez más, como una losa sobre la Corona.Y la estrategia de tratar de hacer olvidar las numerosas irregularidades cometidas por el anterior jefe del Estado, simplemente no ha funcionado: se ha ahogado tal estrategia, sumida en un mar de filtraciones, de torpezas de la Fiscalía, de divisiones en el seno del propio Ejecutivo.

La política va de guapos/as

Y no, no me hablen de machismo/feminismo, que eso nada tiene que ver con la cuestión que abordo, mucho más lindante con el marketing.Palabra de honor que uno, que va cumpliendo sus años, no intenta arrimar el ascua a su sardina, ni actúa en plan envidioso de las cualidades físicas que uno para sí desearía: lo cierto y verdad es que la política europea –y menos, claro, la estadounidense– no circula, en general, por esos parámetros ‘sanchistas’.

Otoño tormentoso: rayos y truenos por doquier

Las revoluciones, mejor presentarlas de golpe, sin demasiada trompetería previa.No sé qué más sorpresas próximas nos ofrecerá el presidente, que tiene por delante nada menos que la apertura del año judicial, donde, en presencia del Rey, el presidente del Tribunal Supremo y del Consejo del Poder Judicial, Carlos Lesmes, lanzará el lunes un órdago, harto de la no renovación del gobierno de los jueces: eso sí que, si se cumplen los pronósticos más pesimistas que maneja el Ejecutivo, van a ser rayos y truenos.

Una ‘nueva masculinidad’ para la política

El concepto, tan de la ‘antigua masculinidad’, de que el ejercicio de la política, que es el de la representación de los ciudadanos, tiene que ser competitivo, de imposición de las ideas propias y derrota de las contrarias, está causando enormes males a los españoles.Y digo españoles porque quizá en ninguna otra parte entre los países occidentales se ejercite en el mismo grado que aquí esa política de testosterona, de enfrentamiento para liquidar al adversario.

Belarra da la tabarra

Y ya hemos visto que de la prospección del futuro se ocupa directamente el Ministerio de la Presidencia, hoy en manos de Félix Bolaños, y no el Departamento de Belarra, por mucho que esta haya creado una Secretaría de Estado para esta Agenda 2030.La pervivencia, en el Gobierno de Pedro Sánchez, tanto de Belarra y su Ministerio como de Irene Montero y el suyo, el de Igualdad, no es sino la consecuencia del pacto de coalición suscrito por Pedro Sánchez con el entonces secretario general de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, hoy fuera de la política tras fracasar en las elecciones autonómicas madrileñas.

Cuando el calor en agosto es noticia, malo

Y no, señor presidente, no saquemos pecho diciendo que en España este verano las cosas han ido mejor que en otros sitios: en cualquier momento algún imbécil o malvado, o el azar, pueden ocasionar una catástrofe, porque aquí, país improvisador donde los haya, tampoco se cumple esa máxima de que los incendios hay que comenzar a apagarlos en febrero, con la prevención.Es entonces, ahora, cuando el calor, o más bien los efectos del calor cuando las administraciones no saben controlarlos, se convierte en trágica noticia.

Hasta los messmísimos de Messi

En las próximas horas, cuando comience la Asamblea de la Liga, tendremos probablemente nuevas muestras de la batalla campal en la que se ha convertido, sobre todo en España, el deporte en el que unas cuantas ‘estrellas’, mimadas hasta el esperpento, y un par de grandes ejecutivos, que quieren mantener su poder a base de hacer caja rápida, reinan de manera despótica y caprichosa.Y en cuanto a Messi, alguien debería decirle que las leyendas, para serlo, han de cumplir una cuota de humildad, de gestos solidarios, de comportamientos ejemplares.

El veraneo de las ministras y ministros

Con Pedro Sánchez encerrado a cal y canto en Lanzarote (creo que pronto se mudará a Doñana) y Félix Bolaños, el todopoderoso, en paradero creo que desconocido, entramos en la semana que marca el ecuador de las vacaciones, esa semana agosteña en la que abundan las serpientes de verano porque nunca pasa nada.

Un plan sobre el regreso del llamado Emérito

Todos, amigos y fuentes oficiales, mantienen un escrupuloso silencio que evidencia lo embarazoso de una situación, la del llamado Emérito, a la que parece que ni la Fiscalía ni la Agencia Tributaria son capaces de poner fin de una vez.Independientemente del resultado final de las investigaciones en marcha sobre las irregularidades fiscales de Juan Carlos I, e incluso al margen de la opinión sobre él de los españoles, reflejada en encuestas oportunas y apresuradas, lo evidente es que el padre del Rey se ha convertido en un problema político de primera magnitud; para la Monarquía y para el propio Gobierno, que es hoy, se quiera reconocer o no, el principal sostén de esa Monarquía encarnada por la figura prestigiosa de Felipe VI.Esperar, como algunos pretendían, que la opinión pública, y la publicada –hay cantidad de reportajes y series televisivas en marcha sobre la figura de Juan Carlos de Borbón–, se olviden sin más de una de las historias más apasionantes que los españoles hayan conocido en décadas, es pretensión inútil.

La supervivencia de ‘esta’ España

Y por paradójico que pueda parecer, los encuentros bilaterales con el Gobierno vasco y el catalán pueden, si se le echa imaginación, valor y solidaridad a la cosa, alumbrar un camino nuevo para este rediseño.Uno de los problemas para llegar a una solución más definitiva en un Estado autonómico que no me atrevo yo a asegurar que no funciona, sino que debería funcionar mucho mejor, es esa percepción que enfrenta al ‘Madrid nos roba’ con el ‘Cataluña pretende quedarse con todo’.

El caso es que no encuentro un titular, presidente

Conste que no quiero decir, porque no lo pienso, que todo haya sido un desastre en la gestión del Ejecutivo en lo que va de Legislatura: ha habido bastantes luces, pero también algunas sombras, entre las cuales destacan la falta de transparencia, el conflicto con los jueces y el nulo contacto con la oposición.

Apostemos: qué dirá (y no) Pedro Sánchez este jueves

Pero la gran apuesta, también seguramente ganadora, es lo que el presidente callará en este repaso a su año de gestión, porque son cosas que tan bien, lo que se dice tan bien, no van.Si yo pudiese acudir a esta rueda de prensa, como pude hacer en casi todas las ocasiones anteriores (ahora, por ser ‘freelance’ y por las restricciones de la pandemia, no me dejan), naturalmente que preguntaría sobre la mala marcha de las cosas políticas, no acerca de lo bien que se gestiona la economía, cosa que, por principio y a falta de los datos de este otoño, admito, y de la que me alegro, faltaría más.

Encuestas para todos los gustos (y disgustos)

Y, a tenor de las cosas que han venido ocurriendo en la desdichada política española en los últimos dos años, ¿quién podría asegurar que no habrá virajes sustanciales en esa veleta sujeta a todos los vendavales y a todas las brisas que es la opinión pública?Lo que creo que ocurre es que las fuerzas políticas españolas viven en y de la coyuntura y no marcan una estrategia previa.

Los fontaneros de La Moncloa

Página pasada y a ver cómo se comportan en el entorno de Félix Bolaños, Óscar López y los que van a ser nombrados en el Consejo de este martes.He dicho en muchas ocasiones que estos ‘segundos escalones’ son los que en realidad definen el talante y el talento de un equipo que no puede resumirse en la afortunada o desafortunada actuación de una sola persona, el presidente en este caso.

La cuestión es Camila

Se enfurecen unos porque ni Pedro Sánchez, ni su nuevo ministro Albares, ni la portavoz Rodríguez, han utilizado este término al referirse a lo que está ocurriendo en la isla en la que Díaz Canel manda con puño de hierro envuelto en guante de plomo, que no de terciopelo.A mí me preocupa poco el que Sánchez o su ministro de Exteriores, o la nueva y aparentemente simpática portavoz gubernamental, califiquen de ‘dictadura’ al sistema que gobierna en un país por el que los españoles, desde siempre, sentimos un muy especial cariño y sintonía: no fue Cuba una colonia, sino la última provincia de ultramar.

Más de mil personas aguardan su ‘sentencia’

Será, sin duda, en el Ministerio de Asuntos Exteriores donde se operará la mayoría de nombramientos -por ejemplo, hay más de treinta embajadas aguardando la designación de su titular-, ahora de la mano de un diplomático de carrera como Albares.De la misma manera que se esperan pocos cambios en los ministerios económicos, intocados en la remodelación, son de esperar, en cambio, mudanzas muy sensibles en las áreas de trabajo que correspondían a Carmen Calvo; es decir, en Presidencia, la comunicación de La Moncloa y cuanto afecta a las relaciones del Gobierno con el PSOE y, en general, con la sociedad.

El primer viaje del ex preso Junqueras

Se sabe que Puigdemont, que no tiene interlocución alguna con La Moncloa, presiona donde puede por su regreso y tal vez apenas espera una declaración favorable emanada del europarlamento, del Consejo de Europa o del Tribunal Europeo de Derechos Humanos antes de plantarse en la Plaza de Sant Jaume, sabedor de que, incluso en el caso de ser detenido, pronto saldría en libertad.En cuanto a Junqueras, que sí habla bastante, dicen, con el inquilino de La Moncloa y con cercanos colaboradores, consta que prefiere a Puigdemont en Cataluña que en Bélgica, donde el ex president de la Generalitat goza de un protagonismo alternativo que no gusta ni al propio Junqueras, ni a Aragonés ni a ninguno de los que, de una manera u otra, tratan de ‘normalizar’, obteniendo los mayores réditos posibles, la relación con el Gobierno central, con el Estado, y hasta con el resto de España.Creo que en este marco habría que situar este primer encuentro desde hace muchos meses entre Junqueras y Puigdemont.