Detenido tras insultar a clientes en un bar y agredir a dos vigilantes y dos policías en un súper de Vilagarcía

El hombre fue llevado a la Comisaría de Policía de Vilagarcía | d.a.
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El hombre que hace tan solo unos meses se atrincheraba con una escopeta de caza en la casa de sus padres en Cea, fue detenido ayer por agentes de la Policía Nacional acusado de daños, atentado contra la autoridad y alteración del orden público. Todo se originó inicialmente en un bar ubicado en la calle Celso Emilio Ferreiro, en el centro de la ciudad. Al parecer este hombre empezó a insultar a la clientela con un tono claramente agresivo y con la intencionalidad de armar bronca molestando a los que aprovecharon la apertura de los establecimientos hosteleros para tomarse un café en una terraza. No contento con esto minutos después se desplazó a un área comercial con supermercado ubicada en la zona de As Carolinas en la que su agresividad fue en aumento. De hecho no solo insultó y amenazó al personal del hipermercado, sino que empezó a golpear a dos de los vigilantes de seguridad que habitualmente se encuentran en la entrada del supermercado. Fue entonces cuando los responsables del centro llamaron a la Policía Nacional que se personó en el lugar de inmediato para intentar calmar y tranquilizar a Víctor Paulos. No fue posible. De hecho este la emprendió a golpes con los agentes que se vieron obligados a reducirlo, resultando heridos. Finalmente consiguieron detenerlo y llevarlo a las dependencias de la Comisaría para que pueda pasar a disposición judicial. El detenido, según los testigos, se encontraba en un estado muy alterado durante toda la intervención.


Por su parte tanto los vigilantes del hipermercado como los agentes de la Policía Nacional fueron atendidos de sus heridas en centros médicos de la localidad. El hombre ha sido detenido por daños, atentado contra agentes de la autoridad y alteración del orden público. Además cuenta con antecedentes. De hecho este individuo es ya un viejo conocido de las fuerzas de seguridad. En mayo del año pasado se atrincheraba durante más de 24 horas en la vivienda de sus padres en el lugar de Outeiro, en Cea. Ese incidente ya provocó que en plena madrugada tuviesen que desembarcar en esta pequeña aldea efectivos especiales de la Policía Nacional y un negociador para intentar calmar al hombre, del que se sabía que tenía una escopeta de caza a mano. De hecho llegó a amenazar con volar la casa con dos bombonas de butano. Finalmente, y pese a que se movilizó incluso a los GOES, estos no llegaron a intervenir porque Víctor Paulos se entregó.

El vilagarciano ahora detenido ya había estado ingresado en prisión hace más de diez años por haberle clavado un cuchillo a su progenitor. 

Detenido tras insultar a clientes en un bar y agredir a dos vigilantes y dos policías en un súper de Vilagarcía