Indultos

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Los indultos son una medida de gracia que, se da en determinados momentos y circunstancias personales en relación del reo y el delito cometido, años de castigo, su comportamiento en prisión, enfermedad terminal, etc. Nunca por motivos políticos y menos que sea el origen de una promesa dada en su momento a cambio del perdón político de quienes infringieron la ley. Esta además tiene que, venir abalada por el propio tribunal que ha visto la causa y condenado, como es el caso de los políticos catalanes, quienes en el ejercicio de su cometido, no han respetado la Constitución y se han saltado, como una valla de obstáculos, sin el menor remordimiento, con la salvedad de que, para ellos, está todo bien hecho y la escisión de Cataluña es su objetivo y lo volverán a repetir.

El Tribunal Supremo, en su informe negativo, no recomienda tal indulto, al no haber señales de arrepentimiento, en unos individuos que han pasado por encima de las leyes y de la legislación vigente, no reconociendo que se han equivocado y sí en cambio ratifican que lo han hecho conforme a su ideario de separar Cataluña de España, al ser diferente. Cualquier región española es diferente una de otra, de ahí la riqueza cultural de España. Cataluña, fue en tiempos un Señorío y nada más, ahora pretende al calor de inventar la mentira hacerse independiente. Los políticos españoles del partido socialista, dicen por activa y pasiva que, esto no se va a producir. No es creíble, cuando ya lo han hecho más de una vez.

La penúltima tuvo lugar W en la II República y acabo mal, no podía ser de otra forma, la última hasta el momento, no salió mejor, salvo que su responsable se haya viviendo a cuerpo de rey en Bruselas y mantiene sus riendas en la parcela catalana contra viento y mares, como presidente de la república catalana, esto parece un sin sentido racional. ¿Es posible la escisión de Cataluña, de España? La idea que manejan los catalanes no es descabellada, si tenemos en cuenta la dejación de funciones por parte del presidente del gobierno español y las exigencias de competencias catalanas transferidas, se asemeja más a un estado, que a una autonomía.

Todo depende de la tolerancia institucional del presidente del gobierno, si decide indultar a los encausados por los delitos cometidos, pasando por encima de la ley, o se repliega al informe del propio Tribunal Supremo. A dos años de unas elecciones generales, no es ni el momento ni el lugar. Se puede estar hablando del indulto todo ese tiempo y dar a entender a los catalanes la validez de su ofuscada razón y eso no sería conveniente ni convincente para un electorado ya muy escocido en los problemas de España. España necesita estabilidad constitucional, no hacerlo a cualquier precio que, se pretenda, como un mercado de compra-venta.

Los problemas españoles, son entre otros, el económico, social, orden público, relaciones exteriores, consenso político, sanitario, etc. Sumar otro frente más, quiere decir que la siguiente cita con las urnas, puede acarrear para los socialistas un gran fracaso electoral, todo dependerá de lo que quiera hacer Pedro Sánchez, de salvar la nave ó hundirla.


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