La pandemia remite en O Salnés y solo O Grove y Meis siguen en el nivel alto

Los hosteleros reclaman poder usar de nuevo las barras de los bares para consumir sentados | gonzalo salgado
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La quinta ola comienza a remitir en la comarca de O Salnés, donde la incidencia acumulada baja ya a niveles lejanos al riesgo extremo. Ante esta mejoría, el comité clínico aligeró las restricciones en toda la comarca y solo dos concellos permanecen en el nivel alto. Se trata de O Grove, que comenzó la semana bajando desde el máximo y todavía es pronto para analizar la evolución, que sigue siendo positiva; y de Meis.


El resto de municipios de la comarca más turística de Arousa que se encontraban con las restricciones más altas pasan al nivel medio. Es el caso de Vilagarcía, Sanxenxo y Cambados. También de buena parte de la comarca de O Barbanza: Ribeira, Boiro y Rianxo descienden a esta zona, donde también se encuentran tres concellos de Ulla- Umia: Catoira, Portas (que baja desde el alto) y Caldas, la única localidad de Arousa y su zona de influencia que sube de nivel (antes estaba en el medio-bajo). Al nivel bajo de restricciones pasan los municipios de Cuntis, Vilanova, A Pobra y Valga, compartiendo zona con el resto de municipios no mencionados en la lista.


La reunión del comité clínico supone un incremento de los aforos hosteleros en todos los niveles, por lo que en el alto bares y restaurantes podrán abrir sus terrazas al 75 por ciento y los interiores al 30; en el medio, el aforo será de la mitad dentro y del 75 por ciento fuera y en el bajo se permite el cien por cien de la terraza y el cincuenta por ciento del interior. El ocio nocturno también se ve beneficiado, pudiendo abrir sus interiores en un 50 por ciento en los niveles medio y bajo, con terrazas al 75 y al cien por cien, respectivamente; mientras que en los exteriores podrán ocupar el 75 por ciento de su aforo en el nivel alto. A partir del nivel medio, estos establecimientos pueden abrir hasta las tres de la madrugada.


Malestar

Sin embargo, las medidas siguen generando un malestar en el sector, que critica que la administración lo trata como el “blanco fácil” al que echar encima los brotes, pese a que “os datos científicos poñen a luz nas xuntanzas e alternativas de ocio en espazos privados, que se producen sen medidas de seguridade e alleas á posibilidade de control”.


Así se posicionan desde Ahituvi, que se erige como “parte da solución” y no como “o problema”. Las medidas que promueven desde el colectivo vilagarciano pasan por suprimir la diferenciación entre ocio nocturno y hostelería. “Os criterios non deben rexerse polo tipo de licenza, senón polos usos e baixo argumentos estritamente necesarios”, apunta Ahituvi.


Además, los hosteleros vilagarcianos piden que el aforo en las terrazas sea del cien por cien en todos los niveles, “sempre e cando se manteña a distancia de seguridade interpersoal e o límite de xuntanzas por mesa”.


Otra medida que apunta Ahituvi es que se permita la consumición en las barras, siempre y cuando sea sentados y manteniendo la distancia, con una limitación de capacidad del 75 por ciento y “nunca superando agrupacións máximas de seis persoas”.


El colectivo vilagarciano rechaza la petición de certificados de vacunación tal y como se puso en marcha, sin “as ferramentas necesarias” ante un procedimiento “facilmente falsificable”. Además, Ahituvi reclama un diálogo amplio y lamenta que la Xunta “decida quen é a representación do sector”.

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