Obras interminables

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Nuestra ciudad tiene por costumbre de unos años a esta parte, iniciar unas obras y dejarlas a medio hacer hasta la siguiente legislatura, en tiempos del Alcalde Francisco Vázquez, este se podía permitir tal cosa, al contar con el apoyo mayoritario de los coruñeses, en las elecciones municipales, se votaba a Francisco Vázquez, no al partido socialista, era el alcalde de los coruñeses, sin importar el credo político de cada uno, daba lo mismo del partido de donde proviniese el votante a la hora de acudir a las urnas, su Alcalde, era Paco Vázquez, figura irrepetible en la político coruñesa, como lo fueron antaño otros grandes alcaldes que tuvo la ciudad.

Cuando Francisco Vázquez, dejó la alcaldía, para convertirse en Embajador en Roma, esta fue ocupada por un bipartito de funestos recuerdos para los coruñeses, en el Concejo, había de facto dos alcaldes, aunque el titular fuese Javier Losada, las fuerzas estaban divididas y el municipio no funcionaba, las obras o no se hacían o se hacían mal, no se terminaban a la espera de una nueva legislatura, ahí fue el declive del bipartito, saliendo vencedor en las urnas el Partido Popular, siendo alcalde Carlos Negreira, una excelente persona, pero la alcaldía le quedó un poco ancha, su desafortunada decisión, fue eliminar la fiesta del Día del Rosario, patrona de la ciudad y cambiar los hábitos por San Juan, esto le valió perder la alcaldía y también no finalizar, la obra del túnel de Parrote. Quedando pendiente para el nuevo inquilino de Palacio, la Marea Atlántica, la cual fue un completo fracaso en los cuatro años que estuvo al frente, por su inacción, sin promover obras de importancia para la ciudad. Después de este repaso, volvemos a la cruda realidad, de que la ciudad, tiene unas obras hechas en tiempo atrás, sin terminar, la zona de la Marina-Parrote, está sin humanizar, con una extensión enorme de asfalto y piedra artificial que propicia la imposibilidad de estar en la zona mucho tiempo en verano por el sofocante calor y en invierno, no hay forma humana de acercarse al lugar, por la falta de resguardo en dicha zona. Se están dedicando muchas calles en exclusiva al peatón y se excluye de ellas a los vehículos de esas zonas, lo que va en perjuicio del comercio en general y de la hostelería, ambos, solo con la gente de esas vías no viven, si lo hacen es gracias a la que se desplaza en vehículo desde otros puntos.

Ahora, toca hablar de la obra de los Cantones-Marina, con una calle Compostela, cortada al tráfico, sin motivo aparente. La idea que se baraja en Palacio, es dejar libre de vehículos los Cantones-Marina y peatonizar la zona de la Plaza de Lugo y seguir con la calle de San Andrés. La cuestión, es que se han empezado los trabajos y estos están en “Stand by” a la espera de que el proyecto encargado por el Municipio sea aprobado por Patrimonio y ponerse a la obra en el próximo ejercicio, sin saber los coruñeses, que saldrá de todo este entuerto y sin consultarles, si aceptan o no dicha obra, por las repercusiones que tendrá en su momento, sobre todos económicas para la zona. De todos modos, dejar esta obra a medio empezar, hasta la próxima legislatura, es olvidarse de la temporalidad del cargo que se ostenta, si por cualquier motivo, la actual regidora no sale elegida y es otra fuerza política la que acceda a la alcaldía, supondrá un cambio total de planes y aquel que la ocupe hará su proyecto personal o volverá todo a su ser, con un gasto añadido al contribuyente coruñés de gastarse unos dineros en una obra sin visión de futuro, de unos impuestos que cuesta mucho trabajo pagarlos y hay que ver con que generosidad se gastan.

Nuestra ciudad está llena de obras inacabadas y solo hay que recorrerla, para identificar que hay otras que están que dan pena y no se tocan, bueno es que los regidores diesen unos paseos por la ciudad, andando y verán que hay vida fuera de Palacio y clama para que se le dedique un tiempo en sus mejoras, porque algunas se caen a trozos. Como bien decía Suárez Ferrín, como alcalde coruñés, al Ayuntamiento, se viene a solucionar los problemas de los ciudadanos, no hacer política. Sabias palabras de un gran alcalde.

Obras interminables